DE PASEO POR NUESTRA HISTORIA (I)


MEXICO GLOBALIZADO

Así como “infancia es destino” en los seres humanos, para los países lo es fundación e independencia. Isaac Asimov se congratula de que la generación que hizo la independencia de EUA fue la mejor de la historia y por eso el país tiene raíces sanas. En nuestro caso, la independencia fue una consecuencia no contemplada de los sucesos europeos y, hasta la fecha, nos ha llevado por un camino de desencuentros y conflictos que vale la pena analizar, para superar y detener el rumbo de la destrucción que de nuevo retomamos.

Los seres humanos buscamos ayuda espiritual, psicoanalítica y psicológica para enfrentar y resolver los traumas. Propongo aprovechar el bicentenario para hacer una  catarsis que nos permita darnos cuenta de las raíces de nuestros conflictos básicos, aquilatar lo que nos han costado y encontrar un camino de entendimiento que nos permita salir adelante, hacer acuerdos duraderos y retomar la ruta del crecimiento. Entendernos es mejor opción que seguir por donde vamos, a menos que queramos que dentro de 100 años nuestros descendientes celebren, con el tricentenario de la independencia y el bicentenario de la revolución, el centenario de un nuevo conflicto armado.

Las fuentes de estos pasajes y de los que vendrán después son múltiples, acumuladas a través de años de lectura, de conversaciones con mis amigos, y con los alumnos de varias generaciones. Para los datos puntuales usé la revista-e Artehistoria de la Junta de Castilla y León, Biografía del Caribe de Germán Arciniegas (Porrúa, Sepan Cuántos), el Atlas Histórico de México de Ma. Julia Sierra Moncayo y Reynaldo Sordo Cedeño, (ITAM), mi libro Historia de México I (ST editorial) y la Wikipedia.

Descubrimientos y Reyes

Decidí empezar en 1492, año del encuentro entre el Viejo y el Nuevo Mundo. En ese entonces Tenochtitlan tenía 167 años de fundada y 105 la Triple Alianza (Tenochtitlan, Texcoco, Tacuba), motor del imperio mexica. Ese año fue de logros para los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón: con la conquista de Granada, en enero, acabaron con el reino nazarí, instalado en la península desde 1238 y con el poder musulmán en la península; en septiembre, conquistaron La Palma, una de las islas mayores de las Canarias y en octubre se llevó a cabo el descubrimiento de América. Vale la pena recordar que el transfondo de muchos acontecimientos fue la religión, centro de la cultura occidental en los siglos XV y XVI.

En 1492 Cristóbal Colón buscaba un camino alterno al del Mediterráneo-Medio Oriente para llegar a la India. Desde 1453, la caída de Constantinopla en manos turcas obligaba a esa búsqueda. Colón no fue el primero. En las pesquisas los portugueses se apoderaron de los litorales africanos, lo que los hizo delanteros en la competencia por encontrar el camino a Oriente. La propuesta del Almirante era una ruta lejos de los dominios musulmanes y de los de Portugal.

Cuando Colón llegó al Caribe, se creyó en el extremo oriental de Asia y le atribuyó el nombre de Guanahaní a su primera isla, en Japón. En su segundo viaje entró más al sur, como yendo a Filipinas o a Indonesia. En su tercer recorrido (1498-1500), llegó al Orinoco. Su abundante caudal le mostró que estaba en tierra continental, en la desembocadura del Ganges. En su cuarta y última vuelta tocó Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, para él diversos sitios de la India. Si comparamos sus viajes en Caribe con la zona que él creyó recorrer, vemos que es humano “componer” las cosas según lo que uno piensa y que andaba bien encaminado, pero la superficie del Globo resultó mayor de lo que calculó.

La controversia sobre si lo descubierto por Colón era o no Asia inició en 1493, al regreso del primer viaje. Duró varios años. El culto y acaudalado Américo Vespucio demostró que su amigo el Almirante había llegado a un nuevo continente. Se supone que Vespucio vino 6 veces. De ser cierto, en 1497, en el primer viaje, uno de los más dudosos, recorrió la costa Atlántica de México, EUA y Canadá. Se ignora quién llamó América al Nuevo Mundo. Pudo ser el impresor de la Lettera o Los cuatro viajes, o el de Mundus Novus, dos obras anónimas sobre el tema. Sólo se sabe que en su mapamundi de 1507 el cartógrafo alemán Martin Waldseemüller puso América, en femenino, en consonancia con Europa, Asia y áfrica.

Isabel la Católica murió en 1504 y en 1516 Fernando. Su nieto Carlos nació en 1500, con el siglo XVI. Fundó la dinastía española de los Habsburgo. Su padre, Felipe I el Hermoso, falleció en 1506 y como su viuda Juana supuestamente se sumió en la locura, ostentó la corona junto con su madre, reina nominal. La titulación completa para la Corona de Castilla era: Reina de Castilla, de León, de Granada, de Toledo, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias (desde 1505), de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano (desde 1505) y Señora de Vizcaya y de Molina.

México y los prolegómenos del Imperio Español

 Cuando Carlos tenía 17 años, Francisco Hernández de Córdoba llegó a las costas de Yucatán, fue herido en Champotón, Campeche y regresó a morir a Cuba. Al año siguiente Juan de Grijalva descubrió Cozumel, dio la vuelta por Yucatán, luchó contra los de Champotón, navegó por el Golfo, encontró el río que hoy lleva su apellido, en Tabasco, y llegó hasta la desembocadura del Pánuco, en Veracruz. En 1519, Alonso álvarez de Pineda navegó por el Golfo de México, desde Florida, descubierta por Juan Ponce de León, hasta el Pánuco. Mucho ignoramos de esos navegantes, pero nos guste o no, tienen un lugar en nuestra historia.

1519 fue importante. Para unos excelente, para otros nefasto, para nadie intrascendente. Ese año, antes de álvarez de Pineda, llegó Hernán Cortés por la ruta de Grijalva y fundó la Villa Rica de la Veracruz. En Europa, el otro abuelo de Carlos, Maximiliano I de Habsburgo, falleció y dejó a su nieto los Países Bajos y el derecho al trono del Sacro Imperio Romano Germánico, formado por Alemania e Italia. Una vez electo y coronado se convirtió en Carlos V y nos llenó de confusión matemática al ser I y V.

En 1519 Fernando de Magallanes partió de Sevilla para dar la vuelta al mundo. Su accidentado viaje le costó la vida. Juan Sebastián Elcano concluyó la tarea en 1521, año en el que Hernán Cortés logró la caída de Tenochtitlán. Casi 60 años después, en 1580, Francis Drake dio la segunda vuelta al mundo, en beneficio de la protestante Isabel I de Inglaterra, con quien su ex cuñado viudo, Felipe II, hijo de Carlos, aspiró a casarse.

También en 1519, Martín Lutero debatió sobre las indulgencias y la autoridad Papal. Carlos, tan católico como sus abuelos, pronto agregó a sus guerras contra el Islam los combates contra los protestantes, quienes, con diferentes líderes, en menos de un siglo se extendieron por todos lados, salvo en el Imperio español de la contrarreforma. La cuestión religiosa fue elemento toral de la cultura y la educación de esos entonces y hasta en el uso del calendario y de las pesas y medidas tuvo repercusiones.

Me explico. Por ejemplo, el calendario Gregoriano, así llamado por el Papa Gregorio XIII, que modificó al Juliano en octubre 1582, los ingleses y sus colonias lo adoptaron hasta 1750. Por los 10 días de diferencia entre ambos, como entró en vigor el 4 de octubre de 1582, día en que murió Santa Teresa de Jesús, fue enterrada al día siguiente, 15 de octubre. Cervantes y Shakespeare murieron en la misma fecha, 23 de abril de 1616, pero no en el mismo día: Cervantes falleció 10 días antes. Respecto a las medidas, por ser Francia un país católico, los británicos y los estadounidenses aceptaron el sistema métrico decimal, producto de la revolución francesa  de 1789, hasta muy entrado el siglo XX.

En 1493 el Papa Alejandro VI dividió el mundo entre España y Portugal, pero si a la Francia católica no le preocupó la Línea Alejandrina, menos a los protestantes. Estos querían su parte de América y eso provocó que entre 1516 y 1821 el Imperio estuviera inmerso en 50 diferentes guerras, contando como una nuestras independencias. 10 de esos conflictos fueron librados por 2 reyes. La guerra de 80 años por 3.

Es curioso que pocas veces se hable de que España dominó un imperio muy disputado. Pareciera que lo único que sucedió fue la derrota de la Armada Invencible, un episodio de triunfo inglés que forma parte de una guerra que ganaron los españoles. Los virreinatos de Nueva España y Perú, con sus metales preciosos vueltos moneda financiaron las guerras y al espléndido Renacimiento. Sus majestades fueron prestos para pedir prestado y pésimos para pagar. De ellos aprendimos a manejar el dinero… (Continuará)