CLASEMEDIERO


MEXICO GLOBALIZADO

 

Noticia: México es un país de clase media. Si hay 40 millones de pobres, quiere decir que hay 65 millones que no lo son. De ellos, la mayoría son, somos, de clase media o dicho de otra forma: aunque exista pobreza extendida, México ya no es un país pobre (p. 39).

Hace unos días fuimos mi marido y yo a la presentación de Clasemediero. Pobre no más, desarrollado aún no, el libro que escribieron Luis de la Calle y Luis Rubio, los Luises. Publicado por CIDAC, es una obra moderna, con gráficas y cuadros de economista hechos por diseñador, un libro serio, bien investigado, ágil, en movimiento, lo que facilita su lectura, aunque tiene muchas afirmaciones que obligan a dejar la lectura para reflexionar sobre el tema.

Comentaron el libro Verónica Baz, directora general de CIDAC y anfitriona, Sergio Sarmiento, los diputados Josefina Vázquez Mota (PAN), Carlos Navarrete (PRD), y Ildefonso Guajardo (PRI), la investigadora Gabriela Warkentin y los autores. Me llamó profundamente la atención lo viejo que sonó el discurso priísta. Hacía años que no lo escuchaba. Dijo lo mismo de siempre. Al parecer ha cambiado poco su percepción del país. El propio libro da elementos de causa:

Históricamente, dos de las fuentes fundamentales del desarrollo de la clase media mexicana fueron la burocracia y el sindicalismo. Los burócratas consiguieron ingresos seguros que, poco a poco, los llevaron a colocarse en una situación cómoda y hasta privilegiada. Lo mismo ocurrió con obreros miembros de poderosos sindicatos de empresas públicas, grandes empresas privadas y entidades paraestatales, cuya fuente de trabajo era esencialmente inmune a los cambios económicos….

Por razones estratégicas, la clase media asociada al corporativismo con frecuencia enarbola un discurso proletario, no tanto para defender o promover los derechos de los pobres sino para preservar su condición de privilegio. (p. 26-27)

Me pregunto ¿Qué tanto muchas de las noticias que vemos y oímos a diario nos dan idea de que se está deshaciendo el mundo porque efectivamente se está deshaciendo ese mundo de los grandes sindicatos, del gobierno paternalista, del corporativismo, para dar lugar a otro mundo que nosotros tenemos que ayudar a surgir?

¿Quiénes somos nosotros? La otra fuente fundamental de la clase media mexicana es la opuesta: personas que han sido esforzadas en la vida productiva, emigrantes, integrantes de la economía informal que no se apropian de lo ajeno, y empresarios en ciernes, que se han dedicado a mejorar de manera sistemática pero azarosa no a través de la explotación de privilegios asignados, sino de la asunción cotidiana de riesgos. Se trata de ese grupo de la sociedad que se la juega a diario, que busca negocios, que igual emigra a Cancún porque percibe ahí mayores fuetes de trabajo, que a Chicago en busca de una mejor calidad de vida. Estas personas tienden a desarrollar una ética del trabajo, buscan nuevas oportunidades para ellos y para sus familias, entienden la competencia como inherente a su existencia y son fuertes críticos tanto del gobierno como de los impuestos. (p. 27)

Sin duda que con las clases medias pasa lo que con los campesinos: cuesta trabajo definirlos, pero todos los conocemos cuando los vemos. Prácticamente todo el libro está dedicado a encontrar esa definición, basada en estadísticas y datos duros ya que el concepto de clase media es muy elástico porque incluye a personas con ingresos muy distintos. Dadas las limitaciones del país, en México muchas familias son de clase media porque suman los ingresos de sus miembros, no por los de una persona, como en los países ricos, pero sus aspiraciones son totalmente clasemedieras.

La mayoría de las clases medias son aún frágiles, lo son más por sus expectativas: estabilidad política, democracia, mejor calidad de vida, capacidad de consumo, educación, casa propia de varios cuartos, auto, uso de tarjeta de crédito, para mencionar algunas. En la solapa del libro está un cuestionario para contestar “sí” o “no”:

¿Vas al cine?

¿Tu familia tiene coche?

¿Pagas a plazos?

¿Eres profesionista?

¿Emprendiste tu propia empresa?

¿Tienes computadora en tu casa?

¿Has comprado un seguro?

¿Has viajado en avión?

¿Construiste un segundo piso o pudiste comprar tu casa?

¿Tienes acceso a Internet?

¿Eres el primero de tu familia que va a la universidad?

Si contestaste “sí” a más de un pregunta, no sólo perteneces a la clase media, sino que constituyes la clave para el desarrollo del país.

En los años 70 Gabriel Careaga escribió sobre las clases medias, desde el punto de vista marxista. Hago votos para que Clasemediero. Pobre no más, desarrollado aún no tenga seguidores, que sea un verdadero parteaguas en la Historia de México y ayude a  que nos repensemos, a que nos veamos desde otro ángulo.