EL FUTURO DE LA ALTA DIRECCIÓN


Escrito por Helmut Maucher y Javier Chávez Ruiz, publicado por Oxford University Press, el libro que le da título a este comentario, es una obra original por varias razones. La primera, es el prólogo, que se debe a la pluma del Lic. Alberto Baillères. La segunda, es que en cada capítulo conviven dos puntos de vista enterados y diferentes, el enfoque empresarial y el conceptual. Transcribo el capitulado, en forma continua por razones de espacio: 1. El mundo en movimiento. 2. La adaptación al Nuevo Mundo. 3. De regreso a lo básico: un vistazo al valor para el accionista. 4. El rosto público de la corporación. 5. La corporación y su personal. 6. La administración del cambio. Apéndice: ¿Quién es Nestlé?

El punto de vista empresarial es de Maucher, presidente honorario de Nestlé, cuya carrera inició en la gerencia y terminó en la presidencia del Consejo. El punto de vista conceptual es de Chávez Ruiz, reconocido académico, cuyo ejercicio profesional lo ha llevado a diferentes ámbitos, incluido el ITAM, a varias consultorías, a ganar premios, a participar en múltiples publicaciones y a dictar un sinnúmero de conferencias. A él se debe la existencia del libro, lo que habla de su habilidad para convencer, pues no conocía a Maucher.

También lo hacen un libro especial su revisión técnica por dos expertos, Daniel Díaz del Castillo y Carlos Mota Mendoza, y que, a pesar de tantas credenciales, la obra se deje leer, sea interesante e inserte el desarrollo empresarial en el mundo globalizado de hoy. Claro, Maucher ve la globalización desde Suiza y su punto de vista contrasta a veces con lo que sucede en casi toda América Latina, lo que nos ayuda a reflexionar sobre lo que hacemos y sus resultados. Algo que llamó especialmente mi atención, fue su observación de que la clase media crece. En los países con crecimiento, como China, sí. En los nuestros no. ¿Será el estancamiento lo que polariza las sociedades latinoamericanas?

Regreso al libro. En esta ocasión comentaré el prólogo, escrito por un empresario, el Lic. Alberto Baillères. En beneficio de mis amigos extranjeros, anoto que es Presidente del Grupo Bal, conglomerado de empresas mexicanas de las que forman parte varias mineras, varias del sector financiero y el Palacio de Hierro, una exclusiva tienda de departamentos. Su larga experiencia, da autoridad a sus reflexiones, tanto la que dice que la perspectiva de Maucher “está llena de sabiduría” como las que dedica a “la realidad y la visión de la empresa y sus desafíos desde la perspectiva de una empresa con base en un país emergente.”

Refiriéndose a las empresas que han logrado prosperar en países como México, con su permanente inestabilidad macroeconómica y sus crisis recurrentes, el Lic. Baillères señala que han desarrollado modelos de negocios que les permiten enfrentar “mercados de capital imperfectos y regulaciones e interferencias gubernamentales onerosas que, en ocasiones, han resultado asfixiantes. El proceso creciente de integración económica internacional –la famosa globalización- las ha expuesto a una competencia internacional muy intensa en condiciones generalmente desfavorables, considerando el menor costo de capital y la escala global de las compañías multinacionales.

“Numerosos empresarios han sucumbido y preferido vender sus compañías: otros más continuamos en la brega y pensamos que podemos formar parte vital de una economía internacional más integrada,” afirma tras un rápido análisis de los factores de éxito de esas empresas mexicanas que prosperan. Luego habla de la importancia de la información y de la necesidad de tomar decisiones frías respecto a cuestiones estratégicas, como la venta y la asociación. “Personalmente he sido muy escéptico respecto a las estrategias de asociación entre una empresa nacional y una multinacional. Por lo general, estas asociaciones tienden a ser muy complejas porque el interés último de la empresa grande es el control absoluto, y la asociación representa sólo una escala en dicho proceso.”

Para el Lic. Baillères la diversificación del portafolio para formar un conglomerado es una excelente estrategia para la empresa grande de las naciones emergentes, pues le permite enfrentar las crisis económicas, los cambios drásticos en la paridad real, en el nivel de actividad económica y en los precios. También, por esas razones y por la imperfección del mercado de capitales, habla de la importancia de asumir un reducido nivel de deuda. Esas estrategias contrastan “con las tendencias dominantes que buscan lograr una escala global mediante la especialización y puede, por tanto, resultar equivocada cuando la escala es críticamente relevante...” También subraya que el bajo endeudamiento “tiene como contrapartida una limitación del ritmo de crecimiento y un mayor costo de capital... costos menores si se comparan con el costo de poner en riesgo la supervivencia de la compañía ante una crisis que puede multiplicar por tres, cuatro o cinco veces el costo de la deuda...”

Sus reflexiones son aplicables a los negocios de cualquier tamaño en nuestros países, incluido el nivel de profesionista independiente. Claro, en estos casos, en vez del portafolio, lo que hay que diversificar es el talento personal. Así mismo, el mantener un bajo nivel de endeudamiento a estos niveles es indispensable, es un sabio consejo, un mandato, pues cuando cambian las condiciones, las deudas hunden a quienes están cerca del nivel de supervivencia.

Otras cuestiones vitales que señala el Lic. Baillères son el manejo de los recursos humanos en empresas familiares y el que comparta con Maucher el punto de vista “acerca del peligro de las ‘modas’ en la administración.” Por eso, termina su prólogo congratulándose de que en últimas fechas las obras de Shakespeare sean lectura obligada en las escuelas de negocios y comentando que el libro de Maucher está en esa línea.