ANTOLOGÍA DEL PENSAMIENTO SOBRE MÉXICO...


MÉXICO GLOBALIZADO

Luz Ma. Silva

 

José Manuel Orozco Garibay analiza la obra de quince grandes escritores y plasma sus ideas en la Antología del pensamiento sobre México y lo mexicano en el siglo XX, obra publicada por ETM, que será presentada el miércoles 26 de febrero de seis a siete y media de la noche en el auditorio Raúl Baillères del ITAM.

 

Más que hacer un comentario de cada uno de los pensadores, siguiendo la línea que estableció Virgilio Andrade en su prólogo, comentaré algunos denominadores comunes entre ellos, los resultados del cuadro que hice con sus datos vitales, algunos otros detalles y reproduciré algunas líneas escritas por ellas. Quien desee saber qué pensaba cada quien, tendrá que leer el libro, ir a la presentación o adquirirlo en la Gandhi o en el Sótano.

 

Autor

Nacimiento

Muerte

Entidad de nacimiento

Vida años

Una de sus obras

Ramón López Velarde

1888

1921

Jerez, Zacatecas

33

La suave patria

Manuel Gómez Morín

1897

1972

Batopilas, Chihuahua

75

1915 y otros ensayos

Ezequiel A. Chávez

1868

1946

Aguascalientes, Aguascalientes

78

De dónde venimos y a dónde vamos

Antonio Caso

1883

1946

Ciudad de México

63

Apuntamientos de cultura patria

José Vasconcelos

1882

1959

Oaxaca, Oaxaca

77

La raza cósmica

Agustín Yáñez

1904

1980

Guadalajara, Jalisco

76

Al filo de agua

Jaime Torres Bodet

1902

1974

Ciudad de México

72

Memorias

Jesús Reyes Heroles

1921

1985

Tuxpan, Veracruz

64

El liberalismo mexicano

José Revueltas

1914

1976

Durango, Durango

62

Los motivos de Caín

Vicente Lombardo Toledano

1894

1968

Tezuitlán, Puebla

74

Contenido y trascendencia del pensamiento popular mexicano

Samuel Ramos

1897

1959

Zitácuaro, Michoacán

62

El perfil del hombre y la cultura en México

Octavio Paz Lozano

1914

1998

Mixcoac, DF

84

El laberinto de la Soledad

Jorge Portilla

1918

1963

Ciudad de México

45

Fenomenología del relajo

Emilio Uranga

1921

1988

Ciudad de México

67

Análisis del ser del mexicano

Luis Villoro

1922

 

Barcelona, España

92

Los retos de vivir en sociedad

 

En la Gandhi, el autor escribió un comentario sobre su libro. Del párrafo reproduzco unos renglones: “... Creo, estimado lector, que si nadamos en lo que ellos dijeron sobre México podremos construir un país mejor, amén de conocernos más. Hay una identidad del ser del mexicano, sin duda. Que siendo universal es empero peculiar. La herencia indígena, el orgullo de nuestro mestizaje, la riqueza barroca y criolla, marcan rumbos y sentidos. Se trata de una selección hecha bajo mi propia curiosidad, interés y perplejidad. Los comentarios son exclusivamente míos en dos sentidos: la manera de interpretar a un pensador, y los aspectos que pienso que nos ayudan a comprendernos más en nuestro presente. Es un libro escrito con pasión enamorada por nuestra madre patria mexicana. Asumo la responsabilidad por los pasajes escogidos...”

 

Uno, Luis Villoro, es el único de sus quince autores que aún vive. Cuenta 92 primaveras. Es el más longevo de los escritores. En segundo lugar, con 84, lo fue Octavio Paz Lozano quien nació en 1914 es decir, hace un siglo por lo que este año veremos muchos homenajes a nuestro desaparecido Premio Nobel. En cambio, Ramón López Velarde murió a la temprana edad de 33 años.

 

Cuatro de sus pensadores, José Vasconcelos, Jaime Torres Bodet, Agustín Yáñez y Jesús Reyes Heroles, fueron Secretarios de Educación Pública, dependencia fundada por Vasconcelos, a la que también estuvo ligado Samuel Ramos (Oficial Mayor). Ezequiel A. Chávez fue Subsecretario de Instrucción Pública en tiempos de don Porfirio. En su prólogo Andrade nos entera del significado de la misteriosa “A”: Adeodato. Se oye raro, pero quiere decir “entregado por Dios”, al igual que Diosdado.

 

Chávez, como Antonio Caso, Vicente Lombardo Toledano, Manuel Gómez Morín y Samuel Ramos estuvieron profundamente ligados a la UNAM, tanto como funcionarios, como en su calidad de maestros. Gómez Morín y Chávez fueron, en ese orden, sus rectores y además ambos fundaron el Partido Acción Nacional (PAN). En el otro extremo del espectro político se colocaron el mencionado Lombardo y José Revueltas.

 

Fueron abogados López Velarde, Gómez Morín, Chávez, Caso, Vasconcelos y Reyes Heroles. Samuel Ramos, Emilio Uranga y Luis Villoro salieron de la facultad de Medicina.

 

Ezequiel A. Chávez nació en la época de la república restaurada, al año de la derrota del imperio de Maximiliano. Ramón López Velarde, Manuel Gómez Morín, Antonio Caso, José Vasconcelos, Agustín Yáñez, Jaime Torres Bodet, Vicente Lombardo Toledano y Samuel Ramos nacieron en el Porfiriato. José Revueltas, Octavio Paz y Jorge Portilla en la revolución. En el cuatrienio de álvaro Obregón lo hicieron Jesús Reyes Heroles, Emilio Uranga y Luis Villoro.

 

Con Suave Patria, donde sostiene que “El Niño Dios te escrituró un establo y los veneros de petróleo el diablo”, el joven López Velarde fue nombrado poeta nacional de México, poco antes de morir.

 

Refiriéndose a los indígenas, Ezequiel A. Chávez dijo mucho. Sólo citaré que su virtud más grande es, que da fuerza a todos los mexicanos, es la de sus resistencia.

 

Para Antonio Caso, dice el Dr. Orozco, “la exaltación del impulso desinteresado y del poder de la intuición, así como la concepción de la filosofía como síntesis de los resultados de la ciencia, la moral y el arte, en un mundo ideado como caridad, son ideas básicas básicas de su pensamiento filosófico.

 

De su riquísima obra, bien enmarcada por nuestro autor, tomé estos renglones, que desgraciadamente siguen siendo exactos: “No advertimos el contraste de la unidad sajona frente a la anarquía y soledad de los escudos iberoamericanos...”

 

Para Agustín Yánez, priísta de otro PRI que hoy no vemos, “el espíritu cívico es no sólo la existencia sino la consistencia de una nación.”

 

“Cambiar para conservar, conservar para cambiar” era el lema de Reyes Heroles.

 

José Revueltas, talentoso escritor, era un comunista que sólo asistió a la primaria. Después fue autodidacta. Varias veces encarcelado, fue a dar hasta las islas Marías, aunque su prisión más conocida fue la de 1968 en Lecumberri. En el libro hay una cuidadosa explicación del enfrentamiento de Revueltas con Lombardo, al que llamó “líder ex marxista”. Sobre López Mateos, presidente electo, dice: “... no es un ser subjetivo, sino un hecho objetivo, social, que merecerá el aplauso o la censura del pueblo según pueda y logre desempeñarse en su alto cargo.”

 

Para Vicente Lombardo Toledano, también de izquierda, las relaciones con EE.UU. son motivo de gran preocupación. Gran conocedor de la historia, afirmó: “En la guerra ruso-japonesa de 1905, la simpatía del pueblo mexicano estuvo a favor de los japoneses, sólo porque creyó que el Japón era el débil y el Imperio de los Zares el fuerte. Al estallar la Primera Guerra Mundial el pueblo mexicano fue germanófilo, más que por simpatía a Alemania, por el deseo de que surgiera una potencia superior a los Estados Unidos.”

 

Samuel Ramos resumió en unas líneas: “Los fracasos de la historia mexicana en el siglo XIX no se deben a una interna deficiencia de la raza, sino a la excesiva ambición de las minorías dirigentes, que, obcecadas por planes fantásticos de organización nacional, pasaban por alto los verdaderos problemas del pueblo mexicano...”

 

Octavio Paz Lozano nació en Mixcoac, DF. en 1914, en plena revolución. Desde joven viajó por el mundo y se relacionó con intelectuales y diplomáticos. El análisis de su literatura es profundo y importante. Entre las citas que menciona el libro saque estos renglones: “... Narcisismo y masoquismo no son tendencias exclusivas del mexicano. Pero es notable la frecuencia con que canciones populares, refranes y conductas cotidianas aluden al amor como falsedad y mentira.”

 

Del malogrado José Portilla, padre de Segundo, quien fuera amigo del autor y en otro ámbito también mío, el Dr. Orozco hace un análisis especial. Sólo cito unos renglones de los seleccionados por el autor en la obra de Portilla: “Lo que en México lleva el nombre de “relajo” no es, obviamente, una cosa sino un comportamiento. Más que un sustantivo puede decirse que es un verbo, pues la expresión designa el sentido unitario de una conducta compleja, de un acto o de un conjunto de actos llevados a cabo un sujeto, a los que él confiere un sentido no explícito pero preciso...”

 

El filósofo Uranga fue un escritor prolífico de artículos y de libros en los que describe, entre otras cosas, el surgimiento de la filosofía como disciplina en México. Tras analizarlo profundamente, concluye el Dr. Orozco: “Esta es la gran tesis de Emilio Uranga: toda la fragilidad, dolor, zozobra, tropiezo, sentimiento de pena, insuficiencia, tragedia, abandono, complejo los asume valientemente el mexicano en su vida diaria...” lo que lo hace profundamente humano.

 

Para cerrar con broche de oro, se refiere a Luis Villoro filósofo mexicano nacido en Barcelona, a su particular y valiente manera de entender el republicanismo, el colectivismo y los movimientos indígenas. Reproduzco uno de los párrafos escogidos por el autor:  “Después de la independencia las comunidades sufren el mayor daño a manos de las políticas liberales. Aun así, pervertidas a menudo por la emergencia de nuevos caciques, por la intromisión de funcionarios y de partidos políticos nacionales y por la corrupción de la sociedad de consumo, las formas de vida comunitarias se presentan como un ideal de asociación que se funda en la tradición y al que tratan de volver constantemente.”