Realidades y fantasías de las computadoras 40 años


MÉXICO GLOBALIZADO Luz María Silva

Hace la friolera de 40 años, en 1976, la UNAM publicó mi primer libro: Realidades y fantasías de las computadoras (Un punto de vista sociológico).

Desde entonces, ya me gustaba aplicar la tecnología, no hacerla, sólo usarla. El libro tiene qué ver con eso y con un largo antecedente: trabajaba en Banamex. En 1970, tras la estancia de un lustro en el Departamento de Estudios Económicos bajo la férula de Pablo Aveleyra, me fui el Departamento de Automatización, con Alfonso Mercado. Ahí me dieron un curso de lenguaje máquina, pero en la práctica usé el Cobol para programar el sistema de cuentas de ahorros, uno de selección de personal para capacitación y otros más. Me tocó ver los inicios de Internet, que en ese tiempo sólo se llamaba "On line" y por medio del cual nos pudimos comunicar con nuestro director, Salvador Cardona, a Brasil, pero no podíamos establecer comunicación en la propia Ciudad de México: de Bancomático, en la Colonia Obrera, a la sucursal Santa Bárbara, en Polanco.

A los dos años quise "regresar al redil" y por obra y gracias de Pablo Aveleyra, Alfonso Mercado y Fernando Cuen lo logré: volví al área de estudios del Banco, a un Departamento que se llamaba Investigación Ambiental, que no tenía nada qué ver con la cuestión ecológica, sino que se dedicaba a estudiar el entorno sociopolítico. Mi regreso al área de mi carrera hizo indispensable que obtuviera mi título profesional.

Pensando y dándole vueltas al reto, como tenía la saludable costumbre de ir sacando fichas de trabajo de lo que leía, un día vi que las fichas sobre computadoras llenaban dos cajas de zapatos y por tanto visualicé mi tesis. Efectivamente, la hice de computadoras. El cuestión fue que en ese entonces en mi querida Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM casi nadie había tenido contacto con esas máquinas. No existían las PC, mucho menos los celulares o las tablets. Estoy hablando de 1972.

Mi amigo y compadre, Antonio Delhumeau, accedió a dirigirla con gusto e interés. Finalmente hice la tesis y presenté el examen profesional. Víctor Flores Olea, director de la Facultad, iba a ser el presidente del jurado, pero eran épocas difíciles para la UNAM: estaba en su apogeo el movimiento que acabó con la rectoría de Pablo González Casanova y justo la tarde de mi examen, tuvo que atender algo en rectoría. El que él se fuera hizo que Gabriel Careaga, otro de mis sinodales, saliera corriendo, pues era su secretario.

Qué problema. Estaba a punto de no recibirme, cuando llegó mi amigo el sociólogo Peter Watkins, quien daba clases en la Facultad de Comercio y Administración. El hecho de ser maestro de la UNAM lo habilitó para ser mi sinodal. El único detalle fue que ni sabía de computadoras, ni había leído mi tesis, así que me preguntó de la carrera. La cuestión se complicó porque Toño, mi director, en su calidad de presidente del jurado, me hizo una serie de comentarios que para mi en esos momentos eran difíciles de entender, ya que él era muy complicado para expresarse, así que cuando dijo la palabra "parafernalia", que nunca había escuchado, me desconecté y dejé de escucharlo. Cuando terminó de hablar, le contesté con gran rapidez, sólo la primera parte de lo que dijo.  Salí airosa del trámite con bastante dificultad, pero lo logré.     

Años después Raúl Béjar, quien era el director del seminario de tesis y conocía mi trabajo, me habló por teléfono y me pidió que fuera a verlo. Me dijo que recordaba mi tesis, que la Facultad había iniciado un programa de publicación de libros y que si no quería hacer un libro. Tendría que reescribirlo porque "una buena tesis siempre es un mal libro", me dijo. Acepté y como estaba recién casada, Paco mi marido me acompañó en el proceso. Por eso está firmado por Luz María Silva de Mejía. Luego nos dimos cuenta de que firmar así era un error porque en la clasificación bibliográfica internacional era Luz María Mejía, pero este libro se quedó así. Tuvo dos ediciones, de 2,000 ejemplares cada una. Eran otros tiempos.

Les mando la liga al pdf de la primera edición, de la que cumplió 40 años en febrero. Sólo tienen que hacerle click a la siguiente liga o copiar la dirección y pegarla en el buscador: 


Ya que estén frente al libro, pueden leerlo en la nube. Si desean bajarlo, favor de hacerle click a un dibujito (ícono) que aparece arriba del libro, que tiene una flechita para abajo y una rayita. 
 
Si lo hojean, verán, por ejemplo. que tiene un capítulo dedicado a la ciencia ficción. Eso ahora es impensable. También verán que muchas cosas que pensé sucederían en el futuro, efectivamente se dieron y hoy son historia. Algo que entonces causó mucha polémica fue el dinero de plástico, ahora sólo una parte de las transferencias electrónicas. En fin, ojalá tengan un ratito para echarle un ojo y ver cuán profundamente ha cambiado nuestro mundo.

Con mis mejores deseos

Luz Ma.