TURISMO Y ENERGÍA: OPORTUNIDADES


El turismo ecológico y los energéticos renovables son sinónimos de futuro cercano. En ambos campos, México cuenta con riquezas inmensas. Para dar una idea de nuestras posibilidades, reproduzco las cifras que en días pasados manejó la televisión: México recibe 9,500 millones de dólares anuales por turismo tradicional y cinco millones de dólares por turismo ecológico. Nuestro país tiene la cuarta biodiversidad del planeta. Costa Rica, con un territorio más pequeño que Veracruz y menor variedad de flora y fauna, capta diez veces más divisas por turismo de aventura. Es hora de fijarnos en el territorio. Como en el turismo la iniciativa individual cuenta, hago votos para que más de algún desempleado encuentre un camino de desarrollo y realización personal, al tiempo que presta un servicio, genera sus propios recursos, aprovecha las maravillas del país y ayuda a que se hable positivamente de México.

Los energéticos son más complicados que el turismo. El petróleo es un producto vital. De él cuelgan nuestro presente y parte del futuro. Entramos en el negocio petrolero a principios del siglo pasado, en el Porfiriato; tuvimos un serio tropiezo en los años veinte; casi nos salimos en los treinta y lo retomamos con ímpetu a finales de los setenta. Desde entonces, estamos en él, sin ver que es tiempo de entrar al negocio de la energía, sobre todo de la renovable.

Intuyo que el mundo desarrollado está a punto de sorprendernos en materia de energía, que está en el camino de adoptar la renovable, de dejar atrás el petróleo, de hacer una revolución en la materia, tan importante o más que la que se registró cuando la leña y el carbón sustituyeron a la energía animal y de la que se dio cuando gas, electricidad y petróleo desplazaron al carbón. Me encantaría saber los tiempos y costos de la transición y su impacto en México. También quisiera ver que cómo aprovechamos las oportunidades que los cambios en materia de energéticos traerán aparejados, para que la revolución energética nos retorne a la senda del desarrollo en vez de aplastarnos.

La historia muestra que hay tendencias mundiales inapelables. No son cuestión de gusto, opiniones, deseos o presión política. Por ejemplo, México perdió las riquezas del henequén cuando el automóvil desplazó al caballo; las de la plata cuando se acabó el bimetalismo y está en vísperas de ver reducido el valor de su petróleo.

También muestra que el precio del petróleo alto alienta la investigación para reducir su consumo. últimamente está por las nubes: el barril de petróleo WTi y el Brent por encima de los 50 dólares y la mezcla mexicana a más de 41. En ese contexto, llama la atención que Japón hayan comprado 20% menos hidrocarburo que en 2003. Es la segunda economía más grande del mundo y consume el 50% de la energía solar que se produce en el orbe. Los japoneses tienden a usar más los energéticos limpios y renovables que tienen, como la energía solar, la eólica y la hidráulica, en vez del petróleo, del que carecen, y cuyo traslado es problemático y caro.

El tema de los energéticos es esencial para el devenir de México. Tomar decisiones inadecuadas, es costoso. Ejemplifico y aprovecho la oportunidad para rendir homenaje al desaparecido Mario Ramón Beteta. Como Secretario de Hacienda tuvo que devaluar por órdenes de Echeverría, el Presidente que trasladó a Los Pinos la política hacendaria y cuyas preocupaciones por alcanzar el liderazgo del Tercer Mundo, le impidieron ver que el aumento del precio del petróleo acabó con la llamada “época de oro”, basada en el dólar estable y en el energético barato. En 1976, México no exportaba petróleo y en cambio importaba la gasolina a precios cada vez más elevados. Acabar con la paridad de 12.50 en agosto de ese año, impidió que Beteta siguiera frente a la Secretaría de Hacienda, lo que no empañó su profundo nacionalismo. Acuarelista como su padre, el general Ignacio M. Beteta, dejó hermoso testimonio de su amor por nuestro país.

López Portillo, sucesor de Echeverría, encontró oro negro en la sonda de Campeche, lo que nos abrió una posibilidad de desarrollo que desaprovechamos. El Sr. Presidente tenía mentalidad “clase mediera”: entre más ingresos, más gastos. Incapaz de ver que el alto precio del petróleo hacía costeable una serie de tecnologías ahorradoras de energía, hasta entonces muy caras, no previó que en 1981 bajara vertiginosamente el petróleo y con él las posibilidades de desarrollo nacionales. El resultado fue que dejó al país con una deuda de 34 mil millones de dólares de deuda externa.

Para nosotros hablar de petróleo es hacerlo de PEMEX, de sus directivos, del sindicato y discutir en torno a la “propiedad” de los mexicanos. Para el mundo no. A 50 dólares el barril, la tecnología para usar la energía renovable se hace viable. El petróleo está destinado a ser una importante materia prima para la petroquímica y a perder su carácter estratégico como combustible. Es cuestión de tiempo y de precio. La tendencia es clara. México es muy rico en fuentes de energía renovables ¿Esta vez tendremos la capacidad de aprovecharlas o nos las arreglaremos para desperdiciarlas?

Los países europeos están muy interesados en la energía renovable. Dinamarca, Alemania, España, Suecia y el Reino Unido van a la vanguardia. También algunos subdesarrollados, como Argentina, Brasil y Costa Rica, en América; y en Asia, China y Tailandia. Es un renglón económico que atrae muchas inversiones, que se contempla como oportunidad de desarrollo para los pobres, en especial los de la población rural.

La energía renovable está destinada a proveer servicios claves: luz, calefacción, refrigeración, calor para cocinar, fuerza mecánica, transporte y comunicaciones. El gobierno está empantanado en una reforma energética que no avanza Ojalá los ciudadanos tomemos cartas en el asunto. Por ejemplo, en las zonas donde la construcción está en auge, puede integrarse la energía renovable en los proyectos de unidades habitacionales, edificios y casas. También es importante que los medios de comunicación y la escuela proporcionen información relevante sobre el tema, que organicen mesas redondas, concursos y entrevistas al respecto. Ellos tienen la obligación de trasmitir lo que nos abra perspectivas, no sólo notas rojas y chismes.