PARÉNTESIS DE ACTUALIDAD


Agradezco la acogida a mi serie “Chispazos de historia reciente”. Sus comentarios me invitan a continuar, pero dos acontecimientos de las últimas semanas me llevan a abrir este paréntesis: primero el Seminario de las Perspectivas Económicas que cada enero organizan los Ex Alumnos del ITAM. No me lo pierdo. Es útil tener una visión de lo que los expertos y protagonistas de la política piensan que será el año. Me impresionó ver cuán sincronizada está nuestra economía con la de EUA y cómo aunque crecimos más de lo esperado, lo hicimos menos que otros países latinoamericanos. ¿Se nos está pasando la mano en la política monetaria restrictiva? ¿Influirá que nos estamos cerrando opciones, incluso a nivel personal?

El segundo acontecimiento afecta a varios amigos y conocidos que en fecha reciente perdieron su trabajo o lo sintieron amenazado. Desde mediados de los 90s no veía tanta gente en esa circunstancia. Entonces escribí un libro que debo rehacer, porque ahora, tras vivir una quiebra y el esfuerzo para salir, me parece ingenuo. Por lo pronto, dedico estas líneas a quienes estén enfrentando desempleo o quiebra. Aunque no sirva de consuelo, quiero subrayar que en general los despidos no son asunto personal. Las instituciones que no lo hagan sentir así, patean su propia estructura. Al no advertir qué pasa, ni dejar claras las reglas, están aterrando a los empleados que quieren conservar, o sea, acelerando el proceso de deterioro que pretenden detener y por el cual despiden gente.

La economía global continúa polarizándose: por un lado, funcionan las grandes instituciones; por el otro, las pequeñas, de emprendedores. No es cuestión de gusto o de voluntad. Así son las cosas, punto. El desempleo que provoca, afecta a todo tipo de gente, al margen de edad, preparación y condiciones.

Perder el trabajo es triste. Sugiero a los afectados que eviten que la tristeza se convierta en depresión, como me pasó a mí. Me dejé ir y cuando vi ya estaba en el hoyo ¿Cómo salvar esa caída que sólo complica las cosas? Asumiendo la tristeza, respetando el duelo, adoptando la costumbre judía: una semana sin arreglarse, sin salir, sentándose en el suelo y llorando. Cumplido el plazo, se deja la pena y se encara la vida: el desempleado, debe buscar oportunidades, ver alrededor, tratar de entender qué necesitan las personas, qué puede venderles que les sea tan útil como para pagar por esos servicios o esos productos.

Vender es difícil, sobre todo para quienes siempre han sido empleados. En cierto sentido, ser empleado es ser vendedor porque uno vende sus conocimientos y su hacer a una institución, pero es diferente porque su cliente es siempre el mismo y la paga también. Eso da sensación de seguridad, a veces falsa, pero psicológicamente cómoda.

Tras dieciocho años de trabajar como socióloga independiente, pienso que hay algunas cuestiones que un emprendedor debe aprender. La primera es fijarse en las necesidades ajenas y tratar de entender cómo puede satisfacerlas cobrando. La segunda, es saber cuánto cobrar. Es difícil definirlo y si uno no cotiza adecuadamente, pierde. Es un aprendizaje indispensable. Hay varios “trucos”:

Uno es calcular cuánto ganaba uno por hora como empleado y cobrar lo mismo, si el trabajo es comparable. Obviamente, si trabaja uno dos o tres horas en vez de ocho, sólo cobrará la parte correspondiente, porque le pagan lo que vale el trabajo, no lo que necesita o quiere obtener. El empleado tiene una sola fuente de ingresos, el emprendedor muchas, debe buscarlas.

Saber cuánto se puede cobrar es fundamental. Aunque haga algo parecido a lo que hacía, es diferente. Digamos, si una secretaria quiere trabajar por su cuenta, capturando datos en una computadora y haciendo telefonazos, debe saber cuánto se cobra por cuartilla, cuánto por hora de archivo, por llamada telefónica, etcétera. Para ello, tiene que preguntar a sus amistades, ir a los escritorios públicos, determinar cuánto cuesta una cuartilla, ver en su recibo el precio de la llamada, ver cuánto cuesta el material que va a usar, sacar cuál era su ingreso por hora, ponderar todo y así tendrá idea de cuánto pedir por su trabajo.

Cuestión fundamental es hacerse el hábito de buscar oportunidades. Muchas están ahí, pero no se ven a la primera. Por ejemplo, independientemente de lo pertinentes o no, de lo buenos o malos que sean, los cambios en la cuestión fiscal abren muchas opciones: a los contadores, les garantiza trabajo, posibilidades de dar seminarios, de escribir y vender libros y asesorías; a los abogados, de amparar a sus clientes. También abren opciones a otros sectores y profesiones, los empresarios incluidos, pues quienes quieran seguir en el negocio deberán definir y optimizar sus procesos.

El pago de impuestos sobre inventarios encarece tanto las cosas, que hace costeable que la empresa pague conocimiento para trabajar con los menos inventarios posibles. En situación parecida se inventó el “just in time”: Como Japón es un país con alta densidad demográfica, los industriales pagan rentas muy elevadas y en vez de tener bodegas, inventaron el famoso “justo a tiempo”: recibir lo necesario en el momento oportuno y por tanto operar con cero inventarios.

Plantearse un “justo a tiempo” para México supone hacer la tarea completa, es decir, tener muy claro el proceso de producción, muy definidos los pasos y los proveedores confiables en cada uno, conocer la ciclicidad del mercado, las dificultades para trasportar el producto, los tiempos reales de entrega, los apagones, los “san lunes” y otras fallas, es decir, lo que en realidad sucede en México, no en Japón. Esto abre posibilidades infinitas para sociólogos, psicólogos, ingenieros industriales, telemáticos, computólogos, financieros, comunicólogos y cualquier persona capaz de definir procesos, buscar información básica, dar seguimiento, solucionar problemas y aterrizar soluciones.

A diferencia de la década pasada, hoy la Internet está al alcance de todos. Es un medio de primera para ver oportunidades nuevas, que no son las de antes. Hay que aprender a usarla, a disfrutarla, para que de ahí surjan ideas y posibilidades. Por ejemplo, esta mañana puse "Don Quijote de la Mancha" en el Google. Me salieron 152 mil páginas. Como buscaba un mapa para mis alumnos, para acotar la búsqueda puse "Don Quijote de la Mancha" + mapa. Sólo salieron 16,200. Visité diez. Unas son maravillosas formas de promover servicios turísticos, restaurantes y productos como el queso manchego y el vino. Otras son más académicas.

Vi, por ejemplo: http://www.cervantesvirtual.com Frecuento la ciber biblioteca cervantina porque abunda en obras de primera, muchas sobre México. En lo que se refiere al Quijote, está de manteles largos, por el 400 aniversario de su publicación por Cervantes, quien le da nombre al sitio. Quien prefiera ESCUCHAR en vez de leer, puede oír una excelente grabación y, si es un desempleado que lea bien en voz alta, pensar en qué aplicaciones de su habilidad puede encontrar en donde vive, en quiénes pueden interesarse en sus servicios.

Descubrí otras grabaciones cervantinas, muchas referencias bibliográficas, una pequeña muestra filatélica de timbres con escenas del Quijote. Así mismo, vi diversas ligas de interés a páginas universitarias. Visité Texas A & M University http://www.csdl.tamu.edu/cervantes/V2/index.html, sitio lleno de noticias sobre “El proyecto Cervantes” y de ligas a lugares como el Museo Iconográfico del Quijote, que desde Guanajuato, México, aporta interesantes pinturas.

Después visité sitios comerciales. España es un país que tiene un turismo muy desarrollado. Es el segundo o tercer país a nivel mundial. Con ganas de abrir opciones, hay que ver sus páginas. Deben tener un mundo de ideas, según me pude dar cuenta viendo sólo algunos sitios relacionados con El Quijote:

Un sitio con ligas a diversas rutas es http://www.elquijote.com/links.php (hacer click donde dice Rutas de El Quijote, primera carpeta). Pueden consultarse a través de la página o directo, por ejemplo: http://jordicots.netfirms.com/rutaq.htm (400 Km, 1,300 páginas) con las fotos de un ciclista aventurero que recorrió el itinerario y http://www.cooltourclub.com/CWQ.html sitio interactivo con explicación corta de los principales lugares, hecho con visión de atraer turistas e informar.

Invito a quienes se sienten deprimidos por haber perdido su trabajo, o por tener temores al respecto, a que se salgan de sus esquemas, a que busquen opciones. La mejor y más barata manera de hacerlo es “navegar” por la Internet disfrutándola, con ganas de descubrir el mundo, como en su época hizo el genial trotamundos que fue don Miguel de Cervantes Saavedra.