MARĶA TRIGUEROS, PREMIO ELIZONDO 2006


El 8 de noviembre a las 12 del día, en el Auditorio Luis Elizondo del ITESM (TEC) campus Monterrey, la Dra. María Trigueros recibirá el Premio Luis Elizondo en la categoría Científica y Tecnológica que recientemente se le otorgó por sus méritos en el campo de la investigación en educación.

María es muy trabajadora. Física de profesión por la UNAM y con maestría en Ciencias, desde 1981 es profesora de Matemáticas en el ITAM, de tiempo completo. Es Candidata al doctorado en Física por Berkeley (Universidad de California) y, apasionada de la enseñanza, es doctora en Educación. El sitio que usé de fuente (http://matematicas.itam.mx/facultad.html) dice: áreas de interés: Matemática Educativa, Ecuaciones Diferenciales y Sistemas Dinámicos. Por razón lógica, el texto es ponderado. La pasión de María por esas áreas, encarna la descripción de Catón:

La tarea de enseñar no consiste en trasmitir informaciones, sino en contagiar entusiasmos. El buen maestro es aquel que logra que sus alumnos sigan aprendiendo por su cuenta, ya sin necesitarlo a él. Por eso debe estar enamorado de su materia [...]. Enseñar es un arte, no una técnica: si en un curso escolar logra el maestro que uno solo de sus estudiantes se enamore de lo que le enseñó, por ese solo alumno todo el curso se habrá justificado. (Catón. En Reforma. De Política y Cosas Peores /Vida de maestro. 28 oct 06).

Jaime Castillo dice con orgullo de esposo: el historial académico de María es muy amplio, construido al través de muchos años de estudio intenso, que resultaron en la obtención de su Maestría en Física, otorgada por la UNAM y su Doctorado en Educación, otorgado por la Universidad Complutense de Madrid, y madurado en el curso de su larga y exitosa actividad profesional en las aulas del ITAM, en museos de divulgación de la ciencia, así como en programas de máxima prioridad educacional para nuestro país como es la iniciativa del programa ENCICLOMEDIA de la SEP. Sus investigaciones han sido publicadas en más de 66 artículos de revistas y en congresos nacionales e internacionales de primer nivel. Muchos de los resultados y avances que María ha logrado se reflejan en los 22 libros de Matemáticas y Física que ha escrito sola y en conjunto con otros autores.

María dedicó parte de un sabático al Universum, el Museo de Ciencias de la UNAM, en donde tuvo una estancia muy creativa y placentera. Si mal no recuerdo a ella se debe, entre otras cosas, una pregunta que dice ¿Cuánto costaría la energía de un rayo? La respuesta está (o estaba) en un recibo de luz. Sé que también participó en un museo en Veracruz. María escribe mucho, con pluma (teclado) magistral y texto fluido. Además, ella y Jaime encabezan una linda familia de tres hijos, en la que cada quien tiene la libertad y el apoyo para realizar su vocación. Su marido es banquero y en la nueva generación hay un recién casado abogado, con la difícil especialidad de Derecho aplicado a la Internet; una licenciada en Relaciones Internacionales, ex capitana del equipo femenil de futbol del ITAM; y un compositor musical. Hace relativamente poco, entre María y Jaime, de la misma edad, acumularon 100 años. El padre de María fue el Lic. Eduardo Trigueros, cabeza del Dpto. Jurídico de Banamex y Rector de la Escuela Libre de Derecho.

María viaja con frecuencia. Observadora atenta y cuidadosa, es una delicia escuchar su plática, tan sencilla como sus clases y sus textos. Tengo la suerte de comer frecuentemente con ella y con profesores de diversas especialidades, en la larga mesa real del comedor de maestros del ITAM, que es real en sentido matemático: entre un número y otro siempre cabe uno más, pues aunque haya muchos comensales siempre hay manera de hacerle lugar al recién llegado. Además, ambas militamos en un grupo de amigos, Los Heterogéneos, unidos por el cariño, el gusto por la buena mesa y la charla sobre los más diversos temas. A propósito del Premio me doy cuenta de la sencillez de María, quien a lo sumo comenta fui a un congreso en tal parte, estoy escribiendo un libro, o un artículo, como si fuera lo más común.

En (http://www.itesm.mx/vayf/deptos/cp/premiole/trigueros.html), la página del Premio, me enteré que su doctorado de la Complutense de Madrid fue con la mención Apto cum laude y de algunos de los títulos de su extensa bibliografía: Los mil grandes de las ciencias naturales; Los mil grandes de las ciencias exactas. Energía, El teatro como medio para la divulgación de la ciencia. Ahí se menciona un libro precioso que conocí antes que entrara a imprenta, porque María siempre prueba con legos en la materia si se entiende lo que escribe. Se llama Claudia: un encuentro con la energía. Amo ese libro. Con toda razón fue seleccionado para las bibliotecas de aula de la SEP. Claudia es una adolescente que se introduce al mundo de la Física con ayuda de un espejo y unas cartas y con quien, sin darse cuenta, uno aprende. Escribió Claudia con Ana María Sánchez Mora. Ambas son coautoras de dos obras de teatro: Crepas de energía y Sopa de cuarcs, de varios libros y artículos.

También en el sitio del Premio leí que María tiene libros de texto, por ejemplo: Enseñanza del álgebra elemental: una propuesta alternativa; Física 2; Mecánica 1 y Enseñanza de la Física con tecnología y 2 CDs: Introducción al uso de la tecnología en el aula de matemáticas y otro similar de Física; la publicación electrónica Learning Linear Algebra with ISETL; y varias guías para estudiantes y profesores de álgebra, Física y Matemáticas. Primordialmente sobre la enseñanza de las matemáticas y la ciencia, publicó 19 artículos en revistas científicas arbitradas de España, EUA, Francia, RU y México y 12 capítulos de libros editados en México, EUA y Suecia. Tiene 39 artículos en memorias de congresos arbitrados y participó en 8 investigaciones con resultados dados a conocer en revistas científicas.

La Dra. María Trigueros, dice el mismo sitio, es miembro del Sistema Nacional de Investigadores en el Nivel II, miembro regular de la Academia Mexicana de las Ciencias y miembro del Comité Académico del Programa Enciclomedia-ILCE de la SEP. De 1995 a 1997 fue Presidenta, por elección, de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica. No recuerdo con quiénes organizó una divertida exposición científica en uno de los pasos más transitados de la ciudad, el Túnel de la ciencia de la estación La Raza del Metro, y más de una vez nos ha deleitado, con sus compañeros de Matemáticas, con una exhibición en el Auditorio Raúl Baillères del ITAM.

Investigué sobre el Premio Luis Elizondo. Es muy serio y prestigiado. Como dice Jaime, es un premio muy reconocido en el ámbito académico y en el pasado ha sido otorgado a personalidades del calibre de Emilio Rosenblueth Deutsch y Marcos Moshinsky, entre otros. Aunque le dediqué varias horas de navegación, no encontré una lista de galardonados. Por eso, a nivel de hipótesis, me atrevo a decir que creo que María es la primera mujer que recibe el dedicado a los científicos. El Premio se estableció en 1967 y se otorga anualmente, desde 1969. Como don Luis Elizondo fue un gran filántropo, una avenida y una calle de Monterrey llevan su nombre, por lo que en la red hay gran cantidad de entradas (24,600 en Google), la mayoría de empresas. También encontré las instituciones que fundó, las referencias curriculares de algunos galardonados, algunas noticias del Premio y mucho del Auditorio Luis Elizondo del TEC, que es un recinto lleno actividad y el lugar de mayor capacidad dedicado al teatro en Monterrey, por lo que puedo afirmar, con pleno conocimiento, que la ciudad tiene una vida cultural muy rica, pero poco es lo que puedo contar acerca de quien dejó los recursos para premiar a mexicanos tan valiosos como la Dra. Trigueros. Con ella, es Premio Elizondo 2006 la Asociación Civil Esquipulas de Chiapas, por su labor humanitaria.

Mi hijo Rodrigo me ayudó a buscar la vida de don Luis en la red. Encontramos tres pequeñas biografías, en igual número de sitios gubernamentales. Transcribí la más completa. No encontramos industrial de qué fue. Tampoco en la Enciclopedia de México, ni en la historia del TEC, ni en el Diccionario Porrúa. En el Diccionario de Monterrey, fuente de las otras biografías, no se especifican nombres de sus negocios. Constaté, una vez más, que a los empresarios mexicanos les falta hablar de sí mismos y con ello contribuir a que México tenga una historia más equilibrada, con logros, con figuras dignas de imitar. Sus biografías serían el mejor refuerzo que podrían dar a los emprendedores.

Luis Elizondo. Ilustre neoleonés destacado por su filantropía nació en Hidalgo, Nuevo León, el día 25 de agosto de 1895. Realizó sus estudios en Monterrey y en Estados Unidos. Fue industrial y se desempeñó como consejero de diversas instituciones bancarias. Fue fundador del asilo de ancianos que lleva su nombre en el municipio de Guadalupe, Nuevo León; también de la Academia de Bellas Artes llamada Emma Osuna de Elizondo y de una gran cantidad de escuelas con edificios construidos de su propio caudal económico. Un ejemplo de ello fue la construcción de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de Ciudad Universitaria, misma que costeó en su totalidad. También el Hospital de la Cruz Roja de Monterrey; así como el Auditorio Luis Elizondo, destinado inicialmente a conciertos de la Sociedad Artística Tecnológico. Fue también fundador de la institución Fomento Moral y Educativo, A.C. cuyo fin es realizar obras asistenciales; además del Centro de Rehabilitación Física [...] instituyó el premio Luis Elizondo [...] También incursionó en el campo de la literatura al escribir en el año de 1958 Memorias de un viaje a Europa; y después, en 1962 Un viaje a Oriente. Murió en la ciudad de Monterrey el día 18 de julio de 1981. (http://www.iea.gob.mx/efemerides/efemerides/biogra/lelizond.html)

Termino esta glosa-felicitación con dos citas de textos de María, que escogí entre los varios que de ella aparecen en la Internet. El primero es técnico.

“Innovación en evaluación: un ejemplo basado en la perspectiva de modelos”. (http://www.fquim.unam.mx/sitio/edquim/index152.html). En Educación Química (octubre-diciembre de 2004):

La evaluación del conocimiento de los estudiantes es una de las actividades más importantes de los sistemas educativos. En la escuela, la evaluación ayuda a conformar el ambiente de aprendizaje y también sirve como base sobre la cual se apoyan las decisiones pedagógicas generales. Pero tal vez el elemento que constituye el eje central por el cual es necesario analizar la evaluación de una manera crítica es el hecho de que a partir de los resultados generados se toman decisiones que afectan el futuro de los estudiantes [...].
•    ¿Es posible proporcionar a los estudiantes experiencias ricas en las que ellos puedan poner de manifiesto sus puntos de vista y sus conocimientos acerca de las ideas importantes de un curso específico y otras ideas matemáticas importantes que son el resultado de la integración de lo que han aprendido con anterioridad?
•    ¿Qué tipo de instrumentos se pueden desarrollar de tal suerte que permitan, por una parte, diagnosticar y evaluar el conocimiento de los alumnos y, por otra, proporcionarles retroalimentación efectiva sobre los aspectos en los que pueden mejorar?
•    ¿Qué aspectos del conocimiento de los alumnos se pueden recuperar a través de una metodología basada en el planteamiento de modelos? [...].

“Recuperando la memoria.” (2005). En El Muégano Divulgador. UNAM. (http://www.dgdc.unam.mx/muegano_divulgador/no_27/recuperando.html)

He aquí una breve semblanza de Alejandra Jaidar, en cuya memoria la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (SOMEDICYT) entrega anualmente el Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia, escrita por una de sus amigas.

Alejandra Jaidar fue una de las personas que más luchó y más hizo para que se fundara SOMEDICYT.

Alejandra fue la primera mujer que se recibió como física en México, salvando así un sinnúmero de obstáculos familiares y sociales que impedían que las mujeres fueran a la universidad y que estudiaran una carrera científica.

Alejandra fue una mujer de gran sensibilidad, convencida de sus ideales y que luchaba incansablemente por ellos. La mayoría de las veces se salía con la suya.

Uno de sus sueños era que todas las personas, sobre todo los jóvenes, conocieran algo de ciencia de una manera amable, sin la disciplina y el rigor con el que deben enseñarse en la escuela. Así estuvo siempre relacionada con actividades de divulgación [...] Para Alejandra la fundación de SOMEDICYT fue un gran acontecimiento. Vio en la sociedad la culminación del trabajo intenso y entusiasta de muchos años [...].