OAXACA, UN MARCO SOCIAL


El jueves pasado, 5 de octubre, hubo una mesa redonda de temas políticos en el ITAM, parte de un interesante ciclo organizado por la revista ESTUDIOS del Departamento de Estudios Generales. En la sesión de preguntas y respuestas fue evidente que un ponente, quien es un investigador serio, olvidó el significado de las siglas APPO. Educada, pero duramente un alumno lo increpó e hizo saber a los presentes que APPO significa “Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca” y que se habla de los Pueblos porque son varios los que forman Oaxaca. También nos dijo que hay 25 peticiones y que era el colmo que no las supiéramos. Sin duda sí, es terrible ignorarlas. Aún las desconozco, aunque las busqué. Quizá haya una intención de definirlas, quizá existan, pero como buenos mexicanos los de la APPO dan por supuesto que como las conocen ellos, todo el mundo las sabe y no se toman la molestia de escribirlas.

Entré a la página de la APPO (http://www.asambleapopulardeoaxaca.com) en busca de explicaciones. Me dio tristeza ver sus estrellas rojas y sus puños cerrados, con aire Stalinista de los 1950s. Leí sus violentos y amenazantes lemas, que no reproduzco aquí porque mi intención al escribir estas reflexiones es poner acento en lo social, ese aspecto que tanto hemos descuidado.

La APPO, como dijo el alumno, es la “Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca” Son 16 etnias de distintos usos, costumbres, dialectos, etcétera. Hasta aquí la información de la mencionada página. Con ayuda del Google, (http://www.google.com.mx) navegué por diferentes sitios para encontrar algo más. Oaxaca se divide en ocho regiones, cada una tiene alguna población antigua y conocida: 1. Mixteca (Tlaxiaco), 2. Valles Centrales (Oaxaca), 3. Sierra Juárez o Sierra Norte (Guelatao), 4. Sierra Sur (Miahuatlán), 5. Cañada (San Pedro Sochiapam), 6. Tuxtepec o Papaloapan (Loma Bonita), 7. Costa (Huatulco) y 8. Istmo (Tehuantepec).

El mapa del estado es del INEGI (http://www.inegi.gob.mx) y de las regiones de Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki)

En México desconocido (http://www.mexicodesconocido.com) encontré esta descripción, de Sergio Ortiz Hernán:

¿Cómo se vería el territorio oaxaqueño desde una nave espacial? Se vería en su mayor parte como encerrado en sí mismo, como dentro de un cerco de montañas, de estribaciones y cañadas. Las tierras frías darían la cara a los cálidos valles situados en 1 4000 – 1 600 m de altitud. En el Pacífico, tras la abrupta sierra Madre, una estrecha franja costera de unos 500 km de largo volvería la espalda a los valles centrales y a los escalonamientos y cañones montañosos. El Istmo de Tehuantepec, escudado por otro valladar orográfico, constituiría por derecho propio una región distinta.

Desde las alturas de ese observatorio privilegiado se contemplarían también dos casos especiales. Uno, el de la Mixteca Baja, algo aislada de la parte central y más integrada geográficamente a la vertiente del Pacífico. Otro, el de la Cañada de Quiotepec, o Mixteca Oriental, zona baja y cerrada que separa a las tierras zapotecas del centro y del oriente del país, y que por eso ha sido paso obligado de una de las rutas tradicionales que han intentado remediar el relativo asilamiento oaxaqueño. Esta ruta es la de Oaxaca-Teotitlán del Camino-Tehuacán- Puebla.

Confieso mi ignorancia sobre la historia oaxaqueña. Sé que en tiempos de Moctezuma II se dio una unión entre mixtecos y zapotecas (¿la única?) cuando los mexicas llegaron a las tierras de la actual ciudad de Oaxaca pretendiendo hacer ahí una colonia y en la noche la gente de ambas etnias oaxaqueñas invitaron a los recién llegados a cenar, los emborracharon y los mataron. Enterado de la noticia el emperador mandó a Cacama a exterminarlos y si éste no concluyó la tarea fue porque 1519, año de esos acontecimientos, llegó Cortés y en cuanto asomó su primera vela por el Golfo de México el emperador regresó a su mejor guerrero y a sus tropas a Tenochtitlán.

Hernán Cortés fue el Marqués del Valle (de Oaxaca) y aunque el marquesado llegaba de Coyoacán hasta allá, no fueron suyas las tierras de la actual capital del estado, lo cual provocó problemas. También había dificultades cuando los herederos del conquistador tenían malas relaciones con la Corona y épocas de esplendor cuando las relaciones eran buenas. Además de sus descendientes, hubo otros caciques, españoles e indígenas.

En la Colonia, el principal producto de exportación era de la región mixteca: la famosa grana o cochinilla nacida al amparo de los nopales, materia prima para teñir de rojo los textiles que de otra forma eran blancos o color lana. Oaxaca fue principalmente evangelizada por los dominicos, arquitectos de hermosos conventos que sembraron por diferentes partes del territorio, y por otras órdenes religiosas, además del clero secular.

Entre Benito Juárez y Porfirio Díaz tuvieron Presidente de México por más de 42 años. En la Revolución, el estado se separó del país, hasta que las tropas carrancistas fusilaron al gobernador y regresaron al estado al seno de la patria. En tiempos recientes, a varios gobernadores les costó su puesto el pretender disminuir los 570 municipios uniendo a poblaciones de diversas etnias, por lo que finalmente dejaron los municipios y alguien organizó administrativamente 36 distritos para instalar juzgados y demás cuestiones que de otra forma serían inmanejables.

Buscando en la Internet encontré que Tehuantepec y Juchitán son zapotecas, que en istmo de Tehuantepec, sobre todo en el norte, hay mixes y zoques. En la mixteca, amén de mixtecos hay amuzgos y triques. Monte Albán fue la capital zapoteca, cultura a la que se deben también Yagul, Dainzú, Zaachila y Lambityeco. Mitla la mixteca. Los 16 grupos étnicos son: amuzgos, cuicatecos, chatinos, chinantecos, chontales, chochos, huaves, ixcatecos, mazatecos, mixes, mixtecos, nahuatlecos, triquis, zapotecos, zoques y popolacas. Los grupos aún conservan sus tradiciones, costumbres, danzas, trajes, idiomas, artesanías y gastronomía, que tanto gustan en todos lados. Según el conteo de 2005, Oaxaca tiene 3.5 millones de habitantes, de los cuales 1.1 millones son de alguna etnia indígena. De ellos, 90% son de habla zapoteca, mixteca, mazateca, chinanteca y mixe.

Un fenómeno muy marcado, tradicional, es la emigración hacia otros lados del estado, del país y hacia los EUA. Los oaxaqueños se encargan de los cultivos sofisticados en Sonora, Sinaloa y campos estadounidenses, a donde desde hace años llegan en alguna línea de aviación. Al mismo tiempo, con Chiapas y Guerrero, Oaxaca es una de las tres entidades más pobres del país, dato que siempre me ha llamado la atención, dada precisamente la migración y la fama que los oaxaqueños tienen de ser buenos, honrados, ordenados y disciplinados trabajadores, pues aunque es fácil caer en la tentación de pensar en la desigualdad de la distribución del ingreso, o en los caciques explotadores, si desde hace varias generaciones sus habitantes se van, generan recursos y mandan remesas a su gente ¿por qué Oaxaca sigue siendo tan pobre?

¿Por qué, si como dice la Enciclopedia de los municipios de México, (http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/oaxaca/) su comercio es tan importante y hay capacidad para comprar gran cantidad de mercancías producidas fuera del estado? ¿Por qué si el 65% de su PIB es del sector terciario y el 37.51% de su PEA se dedica al comercio, el turismo y los servicios? Me pregunto qué resultados tiene la mezcla de cultura tradicional con la que se adquiere por vivir fuera del lugar de origen, sea en el propio país o en EUA, qué significa, por ejemplo, tener una mentalidad comunitaria e igualitaria y al mismo tiempo irse en pos “el sueño americano”, tan profundamente individualista y diferenciador?

No tengo respuesta para mis preguntas, ni siquiera una hipótesis. Tampoco sé si todas las etnias están representadas en la APPO o sólo hay, como podría deducirse de algunas noticias, zapotecas, mixtecos y triquis. Desde luego no tengo idea de si sus miembros son representativos o no. Lo que me queda muy claro es que México necesita ser atendido y entendido, que la profunda crisis de su sociedad se manifiesta en la cuestión política de un país revuelto, de la que es un síntoma importante y visible, pero sólo un síntoma. Nuestra enfermedad es social. Ahí es donde está la crisis, una profunda, grave, que nos pide a gritos que le hagamos caso, si queremos salir airosos del caos que se nos viene encima.