TOPONIMIAS MEXICANAS (IV)


MÉXICO GLOBALIZADO

 

El nombre del estado de México es una prueba fehaciente de nuestra complicada historia. ¿Por qué una entidad se llama igual que los nombres coloquiales del país y de la capital? En nuestro lenguaje cotidiano, la entidad se llama estado de México, el país México y la capital Ciudad de México. Oficialmente los nombres son México (sin estado), Estados Unidos Mexicanos (EUM) y Distrito Federal. El patronímico de los allá nacidos es mexiquense, pero de la opinión del gobernador en funciones, depende que se use o no.

 

En 1824, después de la caída del imperio de Iturbide, México (país) se volvió república federal. Para entonces, la única democracia digna de ser imitada era EUA. Desde su Revolución de 1789, Francia se debatía entre luchas civiles y distintas formas de organización política. En 1824, el país galo tenía la monarquía restaurada de Luis XVIII, rey que falleció ese año. Inglaterra era también una monarquía y además protestante, así que había que voltear los ojos hacia el vecino, la tierra prometida en la que todos (los blancos) podían ser ricos y felices.

 

La Constitución fue casi copia de la suya. Por eso nos resultó extraña. En 1824 ellos venían de la Inglaterra creadora del sistema capitalista y 48 años de independencia, simultánea a la publicación del moralista escocés Adam Smith, padre de la economía moderna: Ensayo sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones. Estamos hablando de que el estado de Derecho era la base de la sociedad, de una ética rígida como guía, y del liberalismo, que se refiere a la libertad económica: dejad hacer, dejad pasar (laissez faire, laissez passer), es decir: libre mercado, libre manufactura, bajos impuestos, libre mercado laboral, y mínima intervención del gobierno en la economía.

 

México en cambio, era un país nacido del mercantilismo y del despotismo ilustrado, en el que el gobierno fomentaba las actividades económicas que deseaba, prohibía o dejaba morir otras, en el que el contrabando estaba generalizado y donde privaba la discrecionalidad sobre cualquier ordenamiento legal, como lo expresaba un dicho entonces muy popular: la ley se obedece (o se acata), pero no se cumple. Con esas diferencias entre ambos, era imposible que la Constitución de 1824 se aplicara, pero entonces no había cómo saberlo.

 

Aún hoy, cuando vivimos un reciente ejemplo de la diferencia que existe entre el neoliberalismo estadounidense y nuestro inconfesado neomercantilismo, nos negamos a aceptar cómo somos: mientras en México suben los impuestos, en EUA el fisco regresa dinero a los contribuyentes. Mientras que acá el gobierno nos dice que la crisis económica nos va a hacer lo que el viento a Juárez, allá se dedican a asumir los costos: las instituciones financieras sus fraudes, los particulares la pérdida de sus casas, etcétera. No digo que un sistema sea mejor que otro, sólo que son distintos, que nos urge asumir las diferencias y que si hoy no lo entendemos, menos en 1824.

 

En cambio sí hubo una gran discusión en torno a la organización política: Federalismo querían quienes luego se llamarían Liberales (por anticlericales). Centralismo quienes se llamarían Conservadores. El tiempo haría que México terminara siendo una república federal en el papel, centralista en la realidad y que el diputado constituyente regiomontano Fray Servando Teresa de Mier se convirtiera en uno de los héroes más incómodos del panteón nacional. Sus argumentos advertían que el federalismo iba a dividir lo que había estado unido porque Nueva España había sido un solo reino y no 13 colonias.

 

Los Federalistas triunfaron en el debate. En 1824 México necesitaba un sitio especial para su gobierno y los republicanos una manera de dividir a la élite que había apoyado al imperio, así que se separó a la Ciudad de México del estado y, para evitar confusiones, se prestó oídos a la sugerencia del presidente estadounidense, James Monroe (autor de la doctrina Monroe: América para los americanos). Así, la naciente república se llamó Estados Unidos Mexicanos. El nombre sólo se usa en documentos oficiales, pero cuando en presidente Salinas propuso quitarlo, hubo gran oposición.

 

Al cercenarle al DF, el estado de México sufrió la primera de varias pérdidas: en 1831 se constituyó el estado de Guerrero, a costa de su territorio, nuevamente dividido durante el Imperio de Maximiliano, cuando el presidente Juárez formó tres distritos militares: uno el del actual estado, otro el del actual Hidalgo y el tercero el de Morelos. Restaurada la república, se conformaron los dos nuevos estados y a cada uno se le dio el nombre de los insurgentes que en adelante serían exaltados: Miguel Hidalgo, el padre de la Patria, y José María Morelos y Pavón, su discípulo y seguidor. Por razón ideológica, los restantes protagonistas de la independencia serían relegados al olvido.

 

Además de los ya mencionados, algunos otros sitios le fueron arrancados al estado de México, devueltos y finalmente vueltos a quitar, como sucedió con Calpulpan, hoy Tlaxcala. Un tiempo su capital fue Tlalpan, hoy parte del DF, y finalmente, se decidió que Toluca lo fuera. Su nombre es náhuatl, Tōllohcān, lugar del dios Tōlloh. (Nzehñi en otomí, Zúmi en mazahua). En 1861 la urbe estrenó apellido y se llamó Toluca de Lerdo, por el entonces recientemente fallecido Miguel Lerdo de Tejada (1812-1861), autor de la Ley de Desamortización de Fincas Rústicas y Urbanas (Ley Lerdo), de la Reforma.

 

Toluca es la cuarta urbe más poblada del estado, después de Ecatepec, Tlalnepantla y Nezahualcóyotl. Ecatepec es un vocablo náhuatl compuesto por ehecatl, viento, y tepetl, cerro. Así Ehecaltepetl, nombre prehispánico de Ecatepec se traduce: Donde está el cerro del viento, que es una advocación de Quetzalcóatl (Quetzal, pluma, y Coatl, serpiente, metáfora que indica lo que repta y lo que vuela, es decir, la Totalidad).

 

También Tlalnepantla viene del náhuatl: tlalli, tierra y nepantla, en medio. Significa: En medio de la tierra y alude a su antigua ubicación entre los otomíes y los mexicas. Su nombre oficial es Tlalnepantla de Baz, en honor del Dr. Gustavo Baz Prada (1894-1987), nativo del entonces pueblo de ese nombre. Fue General Brigadier Zapatista. Al triunfo de los Constitucionalistas, renunció a su grado y regresó a la escuela, a terminar su carrera. Fue simultáneamente director de la Escuela Nacional de Medicina, de la Médico Militar y presidente de la Academia Nacional de Medicina. En 1938, siendo rector de la UNAM, creó el Pentatlón Deportivo Universitario. Fue dos veces gobernador del estado de México y una vez senador. La vía alterna al Periférico lleva su nombre y comunica a Tlalnepantla con el DF.

 

El municipio de Nezahualcóyotl data de 1963. Con 9.1% del territorio mexiquense, y una densidad de cercana a los 20 mil habitantes por kilómetro cuadrado, es de los lugares más densamente poblados del país. Según el último Conteo de Población del INEGI, en 2005 México (país) tenía 103 millones de habitantes, de los cuales 14 millones vivían en el estado, la entidad más poblada de los EUM, y 8.7 millones en el DF.

 

Nezahualcóyotl (1402-1472), coyote en ayunas, (nezahual, nezahualo, ayunar y coyotl, coyote) tlatoani de Texcoco, da su nombre al municipio. Hijo de Ixtlilxóchitl 6° señor de los chichimecas y rey de Texcoco y de la princesa mexica Matlalcihuatzin, hija de Huitzilíhuitl, 2° señor de Tenochtitlán, empezó la Triple Alianza (Tenochtitlán-Texcoco-Tlacopan). Se le atribuye el albarradón o muro de piedra construido para separar las aguas salobres del lago de los esteros de agua dulce. Fue autor de diversos poemas, dados a conocer por su bisnieto Fernando Alva Ixtlilxóchitl (1568?-1648?), descendiente además de Cuitlahuac y de otros nobles, uno de los criollos precursores del rescate de la cultura indígena, junto con su contemporánea Sor Juana, y otros.

 

La mexiquense Sor Juana Inés de la Cruz, nacida Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana Gonzales y España (San Miguel Nepantla ¿1648 ó 1651?- Ciudad de México 1695), fue una niña prodigio que vivió siglos antes de su época. Entre sus reflexiones está una acerca del movimiento del trompo, fenómeno que analiza hoy la física contemporánea, y una muy divertida en la que dice algo así como que si Aristóteles hubiera cocinado, mejor hubiera pensado (cito de memoria). Sugiero visitar su portal en la Biblioteca Cervantes y disfrutar de sus ediciones facsimilares y de algunas grabaciones de su obra. (http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/sorjuana/).

 

Naucalpan de Juárez, lleva el apellido de don Benito, de quien hablaremos cuando lleguemos a Oaxaca, y el nombre náhuatl que significa Lugar de las Cuatro Casas ó Sobre las Cuatro Casas, siendo éstas: Tlatilco (donde hay cosas ocultas), Totoltepec (lugar de aves), Huitzilacasco (entre cañas espinosas) y Totolinga (donde están las gallinas). Con un número creciente de municipios forma parte del área metropolitana del DF. Sus habitantes, aunque saben que viven en el estado, para efectos reales lo hacen en el DF y pasan décadas sin visitar Toluca, que a su vez está llena de personas que viven allá y trabajan en el DF, como sucede en Metepec (En el cerro de los magueyes) barrio elegante del área metropolitana de Toluca, a 55 km del DF.

 

Fuentes consultadas:

ArteHistoria.  http://www.artehistoria.jcyl.es

Ecatepec. http://www.ecatepec.com/

INEGI. Conteo de población 2005. http://www.inegi.gob.mx

Naucalpan http://www.naucalpan.gob.mx/

Nezahualcóyotl http://www.nezahualcoyotl.gob.mx/

Secretaría de Gobernación. Enciclopedia de los municipios de México http://www.e-local.gob.mx/wb2/ELOCAL/ELOC_Enciclopedia

Silva de Mejía, Luz Ma. (1988). Sociedad 1. México, NUTESA. 192 p.

Sor Juana Inés de la Cruz. Biblioteca de Autor. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/sorjuana/

Sor Juana Inés de la Cruz. Carta athenagorica. En http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/jines/01715630871255017440035/ima0016.htm

Tlalnepantla de Baz. http://www.tlalnepantla.gob.mx/

Wikipedia. La enciclopedia libre http://es.wikipedia.org/wiki