TOPONIMIAS MEXICANAS (V)


MÉXICO GLOBALIZADO

 

Lo prometido es deuda: tras 2 artículos ajenos al origen y significado de los nombres de lugares de nuestro querido México retomo las toponimias. De acuerdo con el orden alfabético seguido, es el turno de Michoacán. Les recuerdo que en este sitio Web están las toponimias anteriores. En este caso, salvo indicación contraria, el origen de las palabras es purépecha o tarasco, como sucede con la voz Michmacuán, lugar junto al agua, aunque según otros estudiosos, Michoacán, el nombre del estado de 59,864 km2 ubicado en la parte centro-occidental del país, procede del náhuatl Michihuacán, lugar de pescadores.

 

De cualquier manera, ambas palabras hacen alusión a los múltiples lagos y lagunas que hay en su territorio, entre los cuales destacan: Pátzcuaro  (lugar de piedras o donde se tiñe de negro); Zacapu (o Tzacapu Maruati, chichimeca: piedras preciosas), Cuitzeo (lugar de tinajas o vasijas) con sus 7 islas y sus aguas salobres, ideales para el charal y su pueblo mágico; Camécuaro (lugar del baño) y Zirahuen (espejo de los dioses), formado por las lágrimas de la princesa Eréndira (Erendirha Mañana risueña), hija del rey Tangaxoan, quien fue convertida en sirena por los dioses tras formar el lago con sus lágrimas, según una leyenda por haber sido raptada por un conquistador de Tenochtitlán y según otra porque como su enamorado purépecha luchó contra su padre, tuvo que renunciar a su amor.

 

Además comparte con Jalisco la laguna más grande del país, Chapala, que tiene varias traducciones posibles. Si la palabra Chapallan es náhuatl querría decir lugar de búcaros u ollas pequeñas o lugar de chapulines sobre el agua. Si es coca, lugar muy mojado o empapado.

 

Por si fuera poco, el estado cuenta con la Tzararacua (cedazo), cascada de 40 metros de altura del Cupatitzio (río que canta), que nace en el paraje llamado La Rodilla del Diablo y por varias presas, como La Villita e Infiernillo (por su clima), en la tierra caliente; y en el oriente, cerca de Ciudad Hidalgo, el corredor turístico de las presas Pucuato, Sabaneta y Mata de Pinos. Entre sus famosos balnearios y aguas termales; sobresalen el Centro Recreativo Tepetongo (náhuatl, quizá de tepitonco, empedrado o de tepitontli, cerrito) a unos 8 km. del límite Michoacán-estado de México, sobre la carretera Atlacomulco-Maravatío; Los Azufres, cerca de Ciudad Hidalgo; San José Purúa, por el rumbo de Zitácuaro; Araró con su Santo Patrono; el reino de Atzimba, parque acuático de Zinapécuaro; Cointzio y sus vecinos El Ejido y El Edén cerca de Pátzcuaro; Ixtlán de los Hervores (con su geiser) y Huandacareo (lugar de los que hablan y oran), en Cuitzeo.

 

Su orografía, llena de mesetas y valles, de montañas y de cerros de origen volcánico, como los que rodean a Uruapan (lugar de flores o frutos), provoca flora y una fauna muy variada y lo hace dueño de grandes recursos forestales. Michoacán es el principal productor de aguacate del mundo, además de sus cultivos de durazno, naranja, pera, ciruela, guayaba, manzana, caña de azúcar, maíz, café y hortalizas. Asimismo, alberga la mariposa monarca, una actividad minera importante, amén de la industrial, la comercial, la producción de 11 centrales hidroeléctricas, una geotermoeléctrica y un variado sector de servicios.

 

La variedad corográfica se traduce en un abanico de actividades turísticas. Desde luego, Morelia  y urbes como Pátzcuaro, Uruapan y Zamora, para mencionar unas cuantas, tienen grandes atractivos para quienes deseen un paseo tranquilo, pero quienes deseen visitar un mar borrascoso y preguntarse en qué pensaban los españoles al llamar Pacífico a ese Océano, deben conocer Playa las Peñas (especial para quienes gustan de hacer surf y desafiar tiburones), Caleta de Campos (Bahía Bufadero), ideal para acampar a la orilla de un mar que más vale no considerar como opción para nadar; Playa Maruta, cerca de una comunidad indígena y Playa Azul, la más conocida de Michoacán, por su cercanía con la urbe industrial Lázaro Cárdenas-Las Truchas, con su siderúrgica, SlCARTSA, la más grande de América Latina, que hace 30 años detonó el desarrollo de la zona.

 

Michoacán es una de las entidades con mayor tradición de migración del país. No de ahora, sino de siempre. Eso quiere decir que muchos mexicanos tenemos algún antepasado de ahí. Desde luego, estoy lejos de ser la excepción. Mi abuelo materno era de Pátzcuaro, la puerta del cielo para los purépechas, sitio de descanso de sus gobernantes que tenían la capital de su reino, jamás dominado por los mexicas, en Tzintzuntzan. Hoy Pátzcuaro es un pueblo mágico, donde aún vive parte de la familia, y a donde además residen unos amigos estadounidenses amantes de la buena mesa, de la vida tranquila con paréntesis inesperados, y de pasear por todo el estado, incluyendo la hermosa plaza de la pequeña urbe, dedicada a Tata Vasco, maestro y protector de los indios.

 

Imposible hablar de Michoacán sin referirse a Morelia, que en 1580 desplazó a Pátzcuaro como capital. Originalmente llamada Valladolid, fue la cuna intelectual de la Independencia. De la hoy Universidad Nicolaíta (entonces Colegio de San Nicolás) egresaron Miguel Hidalgo, José María Morelos (quien le dio el nombre actual a la ciudad en 1828) y Agustín de Iturbide. Su sede tradicional es un palacio neoclásico ubicado a una cuadra de la Plaza de Armas, poblada de historia, de dulces (ates, morelianas, chongos y otros 300 más), de artesanías, de leyendas y de edificios de cantera roja.

 

En la Catedral está la tumba de mi tío bisabuelo, don Atenógenes Silva, nacido en Jalisco, Arzobispo que bien podría ser el patrono de los universitarios, a quien rezo cuando necesito entender conceptos difíciles. Falleció en febrero de 1911, 3 meses antes del final del Porfiriato. Mi ilustre tío fue gran humanista, académico de la Lengua, amante del progreso y la modernidad, defensor de la clase obrera, fundador de escuelas, bibliotecas y de las Madres del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres. En San José de Gracia nació don Luis González y González, autor de Pueblo en vilo, una interesante muestra del arte de la microhistoria

 

Volviendo a la Catedral de Morelia, fue terminada en 1744. Tiene dos torres de 68 metros (las terceras más altas del país, luego de la catedral inconclusa de Zamora y de la del DF) interiores de mármol de Carrara rojo y blanco y un órgano de 4.600 tubos (flautas), amén de un tabernáculo hecho en 1790 de casi 4 metros con 500 kilos de plata; una imagen en porcelana china del Corazón de Jesús; así como la imagen del Cristo de la Sacristía hecha en 1550 por los indios de Pátzcuaro con pasta de maíz y miel de orquídeas, que luce una corona de espinas de oro donada por Felipe II. Además, Morelia tiene un acueducto construido en 1785, con 253 arcos iluminados y para mi es lugar de residencia de un matrimonio muy querido.

 

Mucho hay que hablar de Michoacán. Como afirman en Tocumbo, no hay pueblo mexicano de más de mil habitantes que no tenga una Paletería La Michoacana. Sin duda saben de lo que hablan pues ahí surgió esa cadena que ni es cadena, ni franquicia. Quien quiera puede abrir un negocio con ese nombre, pero la calidad de sus productos debe ser inobjetable, so pena de quiebra.

 

Tocumbo se enorgullece de haber creado los primeros negocios de helados y paletas de México en plena Colonia, en el siglo XVII y, alegan sus habitantes, que todas las paleterías buenas en nuestro país y en EUA cuentan con al menos uno de sus paisanos, pues a pesar de la bondad del tradicional negocio, o quizá por ella, el pueblo tiene sólo 9,800 habitantes Ese lindo sitio, cercano a la frontera con Jalisco, está asentado en una zona boscosa, como lo indica su nombre, que es una deformación de la voz tarasca jugcumba, pinabete o abeto (el árbol de Navidad). En Tocumbo hay helados, paletas, coníferas y agave tequilero, ya que es uno de los 30 municipios michoacanos cuya producción de Tequila entra en la denominación de origen.

 

Michoacán ocupa el 3er lugar como productor de gobernantes, después del DF y Veracruz. Además del actual Presidente, Felipe Calderón, nacieron ahí Agustín de Iturbide, José Mariano de Michelena, Anastasio Bustamante, Juan N. Almonte, Pelagio A. Labastida, Pascual Ortiz Rubio y Lázaro Cárdenas del Río. Melchor Ocampo, político liberal autor de la Carta que se leía en las bodas civiles y firmante del Tratado que también se llama McLane, le da su apellido al estado.

 

Fuentes consultadas:

Alatorre Frenk, Claudio (2006). Diagnóstico energético del estado de Michoacán. Instituto de Ingeniería, UNAM. II Foro Energías Alternativas en el estado de Michoacán. Morelia, 23 de octubre.

Aviacsa. http://www.aviacsa.com/espanol/boletos/destinos/mapa.cfm

Biografías y vidas http://www.biografiasyvidas.com

De patadeperro.com (Por lo pronto sólo habla de Michoacán) http://www.depatadeperro.com

Ecoadventuremexico.com http://www.ecoadventuremexico.com/actividad.htm

Estudios Sociales BANAMEX. (1985-1986 y 1987) México social. Indicadores seleccionados.

Gobierno de Michoacán http://www.michoacan.gob.mx/municipios/96tocumbo.htm

INEGI http://mapserver.inegi.gob.mx/geografia/espanol/estados/mich/agri.cfm?c=444&e=22

México desconocido.com. http://www.mexicodesconocido.com.mx

Montemayor, Carlos (Coord.) (2007). Diccionario del náhuatl en el español de México. Ciudad de México-UNAM. 440 p.

Secretaría de Gobernación. Enciclopedia de los municipios de México. http://www.e-local.gob.mx/wb2/ELOCAL/ELOC_Enciclopedia

Silva de Mejía, Luz Ma. (1988). Sociedad 1. México, NUTESA. 192 p.

Wikipedia. La enciclopedia libre http://es.wikipedia.org/wiki