DE INGRESOS, GASTOS Y DEUDAS 2a parte


LUZ MARIA SILVA

Continuación

 

Tomaron los recibos de nómina, el del departamento, los estados de cuenta, los recibos de los gastos de su casa y los acomodaron por quincena. El vendedor le pidió a su esposa que apuntara:

 

Ingresos quincenales reales (netos)

Primera quincena

Ingresos

Segunda quincena

Ingresos

Sueldo

6,000

Sueldo

6,000

Renta departamento

1,900

Comisiones

11,050

 

 

Interés inversión bancaria

250

Total

7,900

Total

17,300

 

La disparidad quincenal en el monto de sus ingresos se hizo evidente. Para relacionarlos con sus deudas: tomaron los estados de cuenta y vieron la fecha límite de pago de cada uno.

 

Primera quincena

Pago mínimo

Saldo

Segunda quincena

Pago mínimo

Saldo

 

 

7,900

 

 

17,300

Tarjeta A

11,650

-3,750

Préstamo

5,380

5,380

 

 

 

Tarjeta B

662

662

 

 

 

Tarjeta súper

2,181

2,181

Total

 

-3,750

Total

 

8,223

 

Fue claro que:

  • La primera quincena era deficitaria: el pago mínimo de la Tarjeta A era mayor que el ingreso.
  • En la segunda quincena tenían más ingresos por las comisiones.

 

- Tendremos que organizarnos a partir de estos números, dijo él. El préstamo personal se paga el 25 de cada mes. Como es una mensualidad fija, que descuenta el banco de la cuenta de cheques un día fijo, sólo debemos estar pendientes de que haya fondos (dinero) suficientes para que el banco se cobre y evitar dificultades y e intereses moratorios.

 

- El pago mínimo de la Tarjeta A es muy alto para tus ingresos, comentó la señora. Te propongo dividirlo para pagar 30% la primera quincena y el resto en la segunda, dentro de las fechas establecidas. él manifestó su acuerdo.

 

Para afinar pagos, vieron la fecha de corte de todos. Sabían que si abonaban antes, bajaba el saldo, pero no podría pagar el siguiente estado de cuenta. Ya dividida la Tarjeta A, hicieron el siguiente reacomodo:

 

Primera quincena

Fecha corte

Pago mínimo

Saldo

Segunda quincena

Fecha corte

Pago mínimo

Saldo

 

 

 

7,900

 

 

 

17,300

Tarjeta A

25

3,495

4,405

Tarjeta A

25

8,155

9,145

Tarjeta súper

5

2,181

2,224

Préstamo

25

5,380

3,765

 

 

 

 

Tarjeta B

15

662

3,103

Disponible

 

 

2,224

Disponible

 

 

3,103

 

Considerar el día de la fecha de corte es tan importante como saber la fecha límite de pago. Lo ideal es pagar uno o dos días después de la fecha de corte, porque se considera pagado el estado de cuenta vigente, se baja un poco el interés diario, se evita la posibilidad de gastar un dinero comprometido y se acaban los costos extra por retrasos e intereses moratorios. El vendedor decidió que cualquier dinero extra, por poco que fuera, lo abonaría a sus tarjetas después de la fecha de corte y antes de la fecha límite, por lo que se hizo la siguiente tabla:

 

Tarjeta

Día de corte

Día fecha límite

Puedo abonar

Tarjeta del súper

5

25

Entre el 6 y el 23

Tarjeta A

25

14

Entre el 26 y el 12

Tarjeta B

15

4

Entre el 16 y el 2

 

- Si sólo tuviéramos deudas, ya habríamos terminado, dijo la señora mientras acomodaba por quincena los comprobantes y papeles de gastos.

 

- Desgraciadamente no, respondió su marido.

 

Por razones de claridad, decidieron hacer un cuadro con los gastos permanentes de cada quincena y por separado los bimestrales y anuales, pues de otra manera les resultaba más difícil entender. Los resultados fueron:

 

1ra quincena

Monto

Saldo

2a quincena

Monto

Saldo

 

 

2,224

 

 

3,103

Alimentos y otros gastos casa

3,000

-776

Alimentos y otros gastos casa

3,000

103

Comidas, cenas y diversiones

1,250

-2,026

Comidas, cenas y diversiones

1,250

-1,147

Gasolina y mantenimiento auto

2,000

-4,026

Gasolina y mantenimiento auto

2,000

-3,147

Nómina casa

2,500

-6,526

Nómina casa

2,500

-5,647

Ropa y cuidado personal

1,500

-8,026

Gym

1,000

-6,647

Teléfono, celular e Internet

1,400

-9,426

Gas

700

-7,347

Televisión de paga

570

-9,996

 

 

 

Subtotal

12,220

 

Subtotal

10,450

 

 

Gastos bimestrales

 

-9,996

 

 

-7,347

Predial

333

-10,329

Luz

1300

-8,647

Mes non 1ª quincena

 

 

Mes non 2ª quincena

 

-8,647

 

Agua

 

-9,996

Mes par 1ª quincena

317

-10,313

 

Gasto anual: seguros

Mes

Monto

 

 

-10,329

Gastos médicos

Marzo

6,000

Total 1a quincena marzo

 

-16,329

 

 

Gasto anual: seguros

Mes

Monto

 

 

-8,647

Vida

Octubre

-8,000

Total 1a quincena octubre

 

-16,647

 

Gasto anual: seguros y gratificaciones

Mes

Monto

 

 

-8,647

Auto y casa

Diciembre

11,000

Gratificaciones personal casa

 

5,000

Total

 

16,000

Total 2a quincena diciembre

 

-24,647

 

- Ni cuando iban los niños a las escuelas gastábamos tanto, dijo impresionada la señora.

 

- Sí, algo hicimos mal, dijo él con voz de preocupación.

 

- Deberemos platicar con nuestros hijos y hacer las cosas de otra manera, dijo ella tranquilizadora. Ni siquiera podemos decir que somos muy felices con este tren de vida porque siempre estamos preocupados porque debemos.

 

- Sí. Hagamos un cuadro por mes de los gastos, sin considerar los 19,873 del pago mínimo. Sólo por claridad. Ya sabemos que son deficitarios, que son lo que excede el dinero disponible después de cubrir las deudas. Ponles el signo de menos, pero sólo deja en rojo los meses en los que gastamos más porque hay que pagar los seguros, le pidió él.

 

- De acuerdo, dijo ella ¿En qué gastamos más? En sostener la casa, dijo él.

 

- Sí, pero de un solo golpe en seguros, dijo ella. Deberíamos dejar el auto sólo en robo total y daños a terceros, propuso.

:

- No querida, le contestó el vendedor. Es un ahorro mal entendido. El seguro te saca de apuros. Si tenemos que pagar un percance, se disminuyen seriamente nuestras ya difíciles posibilidades de salir adelante. De acuerdo, el seguro le da a uno lo que va pagando, pero te lo da todo junto y cuando más lo necesitas.

 

- Yo nada más decía, contestó entre sonriente y llorosa. Aquí está tu cuadro de gastos mensuales.

 

Mes

1ª quincena

2ª quincena

Total

Enero

-10,329

-8,647

-18,976

Febrero

-10,313

-7,347

-17,660

Marzo

-16,329

-8,647

-24,976

Abril

-10,313

-7,347

-17,660

Mayo

-10,329

-8,647

-18,976

Junio

-10,313

-7,347

-17,660

Julio

-10,329

-8,647

-18,976

Agosto

-10,313

-7,347

-17,660

Septiembre

-10,329

-8,647

-18,976

Octubre

-16,647

-7,347

-23,994

Noviembre

-10,329

-8,647

-18,976

Diciembre

-10,313

-24,647

-34,960

Total

-136,186

-113,264

-249,450

 

Tendrían que revisar cuidadosamente cada gasto, para bajar los egresos lo más posible. - ¿Dónde está todo lo que compramos con ese dinero? preguntó el vendedor. Desde luego, los viajes, los restaurantes, etcétera, eran una parte, pero de repente vieron su casa con otros ojos: la alacena y la cava llenas, los closets también. Cada quien se había adueñado de uno extra. Además había muchas cosas que no usaban, unas en buen estado, que podían valer algo y otras que no.

 

¿Cómo recortar todos los gastos e incluso desaparecer algunos? De común acuerdo los clasificaron en tres indispensables, con posibilidad de disminuir y prescindibles.

 

Cada quien escribiría lo que consideraba indispensable y lo estaba dispuesto a disminuir o a bajar. No se trataba de que uno le dijera al otro qué tenía que hacer, porque, lo sabían ambos, si no lo hacían así, sólo tendrían conflictos y no llegarían a ninguna parte. Las listas finales quedaron así:

 

Indispensables

Nómina casa

5,000

Teléfono, celular e Internet

1,400

Televisión de paga

570

Gas

700

Total de gastos fijos

8,670

 

Disminuir

 

Anterior

Actual

Disminución

Alimentos y otros gastos casa

6.000

500

5,500

Comidas, cenas y diversiones

2,500

1,250

1,250

Ropa y cuidado personal

1,500

500

1,000

Gasolina y mantenimiento auto

4,000

2,000

2,000

Total de disminución

14,000

4,250

9,750

 

Suprimir

Gym

1,000

Total de gastos suprimidos

1,000

 

Total

 

Gasto actual

Gasto anterior

Indispensables

8,670

8,670

Disminuidos

4,250

14000

Suprimidos

 

1,000

Total

12,920

23,670

 

Gastar 12,920 pesos en vez de 23,670 era un buen comienzo. Se pusieron de acuerdo. Por ejemplo, no irían a restaurantes por gusto, pero él asistiría cuando tuviera que agasajar a un cliente, lo cual era importante para su trabajo. Ella seguiría teniendo televisión de paga y en vez de ir al gimnasio tres veces a la semana, como acostumbraban, usarían la caminadora y otros aparatos que tenían en casa. A las diversiones les darían más importancia que antes, pues no estaban dispuestos a encerrarse, pero aprovecharían los espectáculos gratuitos de la ciudad y algunos domingos irían a los museos que ese día no cobraran. Los meses nones ella iría a la estética y los pares lo haría él Las nuevas cifras resultaron más manejables, aunque aún deficitarias. 7,576 pesos al mes (14,217 menos que los 21,793 anteriores).

 

1ra quincena

Monto

Saldo

2a quincena

Monto

Saldo

 

 

2,224

 

 

3,103

Alimentos y otros gastos casa

250

1,974

Alimentos y otros gastos casa

250

2,853

Comidas, cenas y diversiones

625

1,349

Comidas, cenas y diversiones

625

2,228

Gasolina y mantenimiento auto

1,000

349

Gasolina y mantenimiento auto

1,000

1,228

Nómina casa

2,500

-2,151

Nómina casa

2,500

-1,272

Ropa y cuidado personal

500

-2,651

Gas

700

-1,972

Teléfono, celular e Internet

1,400

-4,051

 

 

 

Televisión de paga

570

-4,621

 

 

 

Subtotal

6,845

 

Subtotal

5,075

 

Predial o agua

333

-4,954

Luz

650

-2,622

Total

7,178

4,954

Total

5,725

-2,622

 

En alimentos podrían gastar poco mientras se acabaran la despensa. Después habría que cambiar la forma de comer: más cosas frescas, menos variedad de quesos, comidas más sencillas. Encontraron varios productos con caducidad vencida de tiempo atrás. Suele pasar cuando uno gasta de más. Verían como un reto combinar su ropa y caminar los fines de semana, en vez de ir en auto.

 

Las cifras de gastos acordadas se convirtieron en su presupuesto, que significó cuidar además el consumo de gas, agua y luz para que no se reflejara el aumento mensual de precios. Además, en el caso de la luz, tendrían que guardar los 650 pesos presupuestados en el mes que no llegan los recibos para tener listo el pago bimestral de 1,300. Decidieron que si sobraba algún dinero el último día de mes lo abonarían a la tarjeta del súper.

 

Su presupuesto fue práctico y sencillo: asignar el dinero ya definido para cada cosa y punto. Se dieron cuenta que asignar el dinero a algo y luego gastarlo en otra cosa es un error porque como en realidad no sobra, a la hora que hace falta, se toma de otro lado y después la confusión se convierte en nueva deuda.

 

Aumentar los ingresos y aplicar todos esos nuevos recursos al pago de deudas fue el siguiente paso. él trabajaría más, para obtener más comisiones, y ella vendería pasteles y daría esas clases de repostería que tantas veces le habían pedido sus amigas. Además, revisaron su casa y pertenencias con la idea de que los bienes son para remediar los males. Cada quien escogió lo que quería conservar y vendieron algunas cosas de valor. Unas las compraron sus hijos, otras las dieron a consignación en tiendas de antigüedades, también organizaron una venta de garage y vendieron por Internet. Los objetos de poco valor, como papeles, revistas y cosas de metal los vendieron por kilo. A medida que fueron teniendo ese dinero, lo fueron usando para pagar sus tarjetas. De paso, aprovecharon para acabar de arreglar la casa, regalaron algunas de las cosas que no se vendieron, pero tenían utilidad, y tiraron lo que no servía. Reacomodar cosas les proporcionó un hogar más agradable y pasar juntos más horas, en una actividad conjunta.

 

Los primeros meses, cuando aún no tenía suficiente dinero fresco, usaron las tarjetas para cubrir el déficit de los gastos y al mismo tiempo evitar caer en mora. Para ello, lo que hicieron fue primero abonar el pago mínimo y luego usar esa tarjeta para comprar. Eso lo hicieron especialmente en los meses en los que tenía que pagar el seguro, es decir, en marzo, octubre y diciembre. Fue más difícil lograrlo en marzo y octubre, porque tuvieron que conseguir recursos extra, y relativamente más fácil en diciembre.

 

En marzo y octubre pagaron exactamente el precio del seguro, conscientes de que eso no ayudaba a cubrir la deuda, pero sí a evitar caer en mora. En diciembre sí lograron ahorrarse el costo del dinero de la tarjeta B y un saldo a favor en enero, para pagar más capital. Recordemos que el 15 de cada mes es la fecha de corte de la tarjeta B y el último día para pagarla es el 4 del siguiente mes. Lo que hizo el vendedor fue lo siguiente:

 

  • El 15 de diciembre recibió 16 mil pesos de gratificación.
  • El saldo total de su deuda en la tarjeta B era de 13,238 pesos.
  • El 16 de diciembre abonó los 13,238 pesos, lo cual hizo que no generara intereses, ni ningún otro costo en diciembre.
  • Esa misma semana le pagó a su agente, con la misma tarjeta B, los 11 mil pesos por los seguros de la casa y del auto.
  • Después del pago quedaron 2,238 pesos de saldo a “su favor” y los 11 mil pesos de deuda.
  • El 15 de enero, después de la fecha de corte, su saldo de deuda era de 8,762 pesos porque el banco tomó el dinero que tenía en la tarjeta y lo disminuyó de la deuda.
  • Al bajar el monto de la deuda, bajó el pago mínimo, pero para acabar de pagar lo más rápido posible, siguieron pagando 662 pesos como antes.

 

Cuando sus ingresos extras les permitieron cubrir todos sus gastos, que mantuvieron bajo control férreo, decidieron liquidar el saldo de sus tarjetas en el siguiente orden:

 

  1. La tarjeta del súper, por ser la más cara
  2. La tarjeta bancaria A, por ser la más barata, pues al tener que usarla para pagar los seguros en marzo y octubre y para hacer frente a cualquier emergencia, pagarían menos de costo del dinero
  3. La tarjeta bancaria B, que decidieron cancelar.

 

Al año terminaron de liquidar su préstamo personal, así que fueron al banco, lo renovaron y abonaron todo el saldo de la tarjeta del súper y un poco a la tarjeta bancaria A. Con eso mejoraron la calidad de su deuda, pues el interés de un préstamo personal es mucho menor que el de una tarjeta.

 

También les ayudó que uno de sus hijos necesitara una computadora porque le dio el dinero al vendedor, quien lo abonó en su tarjeta B, con la que compraron la máquina a 12 meses sin intereses.

 

Regresaron al Gym a los seis meses de haberlo dejado porque la señora hizo un trueque con el dueño: ella le llevaba pasteles vegetarianos y sándwiches naturistas y a cambio podían usar las instalaciones como antes.

 

Cuando acabaron de pagarla, cancelaron la tarjeta B: hicieron los trámites, escribieron una carta y la llevaron al banco emisor con los plásticos con la firma destruida y recibieron y guardaron el acuse de recibo, para evitar cualquier problema posterior.

 

Tras muchos esfuerzos y gran disciplina, en dos años pagaron sus deudas. Como las personas de 70 años en adelante ya no pueden obtener una nueva tarjeta de crédito, sólo pueden usar las que tienen, el vendedor y su esposa conservaron la tarjeta A y la de la tienda. En ambas respetaron la regla de oro: usarlas sólo si tenían dinero para pagar el saldo completo.

 

Decidieron que no tenían por qué relajar su disciplina y cambiar su forma de vida, así que el vendedor deposita 19,873 pesos mensuales como ahorro voluntario en su AFORE. Dos terceras partes de esos 238,476 le serán entregadas cuando se pensione, a los 65 años. Con eso quieren iniciar su negocio. Los 79,492 restantes los piensan sacar a partir del siguiente año, en dos partes de 39,746 cada una. La primera parte la usarán para irse de viaje y la segunda para renovar su vestuario y los blancos de la casa.

 

Sin duda, el vendedor y su esposa aprendieron la lección: el crédito revolvente es muy caro y no está hecho para las deudas a largo plazo, sino para que uno disponga de dinero inmediato, en el instante que en realidad lo necesita, si puede pagarlo de inmediato o todo el saldo completo, ya que es un préstamo  DIARIO. Para las cosas específicas, que se van a pagar a largo plazo hay otras opciones como los préstamos personales, el FONACOT, las hipotecas, en especial las del INFONAVIT, los créditos para automóviles y muchos otros productos financieros especializados. No hay ninguna razón para no usarlos.

 

Tras su experiencia, el vendedor y su esposa están muy contentos porque lograron salir de su difícil situación, entendieron porqué los escoceses tienen razón con su proverbio: El dinero juró que quien no lo quiera nunca lo tendrá y cuidan sus recursos, que tanto trabajo les cuesta obtener. Están convencidos de que si ponen su negocio, les irá bien porque ya saben manejar el dinero.

 

Si hacemos las cuentas y nos sale algo parecido al vendedor, tenemos, como él que hacer recortes radicales y reestructurar la forma de vida. Eso supone involucrar a la familia en el proceso. Sin su ayuda, no podremos disminuir gastos, ni dejar de cavar, ni resolver la situación. Lograr salir de ella es una oportunidad de aprendizaje que nos será muy útil, sobre todo si al retirarnos queremos tener un negocio propio.

 

 

Luz María Silva

24 agosto 2008