LIBROS Y LIBROS-E


MÉXICO GLOBALIZADO

Estoy contenta porque escribí ¡Auxilio! ¿Qué hago con mi tarjeta de crédito? un libro electrónico (libro-e) de sugerencias para pagar la tarjeta y aclarar conceptos. Está enfocado a las personas, no a la banca. Me gusta verlo en la columna de recomendaciones de la librería http://www.librositio.com Es sensacional que hayan vendido varios ejemplares en otros rumbos del orbe. El pagar la tarjeta de crédito es un problema global, de muchos seres humanos.

 

También lo publiqué en papel, como libro tradicional. Lo hice por mi cuenta, a un precio razonable. Me dio una flojera insuperable remontar la burocracia con la que las editoriales protegen a su negocio del riesgo ¿y del éxito? La tecnología abre opciones para que las personas comunes hagamos lo que necesitamos.

 

Los orientales ven las crisis como épocas de riesgo y oportunidad. Tienen razón. A la par de lo que desaparece, surge un mundo nuevo: los autos de gasolina dan paso a los híbridos y a los eléctricos, los CDs a los MP3 y junto con los cantantes más sofisticados se dan casos como el de Susan Boyle, para sólo hablar del ejemplo más reciente, la cantante de mediana edad, que saltó de http://www.youtube.com a los televisores y a la prensa mundial.

 

Así las cosas, el pasado 21 de abril, para celebrar que el 23 es el día del libro y del derecho de autor, la UNESCO inauguró la Biblioteca Digital Mundial http://www.wdl.org/es/ Está en varios idiomas. Con el organismo internacional colaboran la Biblioteca del Congreso y otras 32 instituciones. El Centro de Estudios de Historia de México (CEHM) CARSO contribuye con cosas tan curiosas como la edición digital del Plan de Iguala que obsequió Almonte (el hijo de Morelos) a Maximiliano. Hay libros, documentos, mapas, fotos y videos para consulta gratuita, manera adecuada para iniciarse en ese ámbito.

 

La Biblioteca Cervantes http://www.cervantesvirtual.com cumple 10 años, una década de poner al alcance de todos material de consulta de hemerotecas, bibliotecas, fonotecas y videotecas de habla hispana. Como experimento vale la pena oír una de sus excelentes grabaciones, por ejemplo de El Quijote, e ir leyendo el capítulo. El Colegio de México colabora con acierto a nombre del país y pone ediciones facsimilares que de otra manera jamás podríamos leer.

 

Un sitio excelente es la Biblioteca Jurídica. http://www.bibliojuridica.org. Ahí la UNAM ofrece para consulta desde la Constitución en su versión actual, hasta obras especializadas, por ejemplo de Filosofía del Derecho. El sitio ha recibido 26.000,000 de visitantes ¡veintiséis millones! ¿Habrá muchas bibliotecas con un número de lectores similar al total de habitantes del área metropolitana del DF?

 

Los libros-e llegaron para quedarse hasta que algo los desplace, como sucedió cuando la imprenta de Gutenberg terminó con los copistas de los conventos, pero no con los libros. Con ella crecieron a tal grado que pensamos ahora que él los inventó. No, no fue así. Antes de Gutenberg había libros. él los tecnificó y aumentó su difusión, como hace hoy la electrónica.

 

La resistencia a probar los textos-e es natural. Platón cuenta en Fedro que cuando Hermes, presunto inventor de la escritura, le mostró su creación a Thamus, explicándole que ella permitiría a los seres humanos recordar lo que olvidaban, el Faraón le dijo molesto que provocaría que la gente ya no ejercitara la memoria, sino recordaría gracias a un dispositivo externo.

 

Aunque la tecnología va hacia allá, aún no ha creado algo que nos permita leer en la cama con una sensación parecida a la de tener un libro en las manos. Los libros de papel son maravillosos. Los libros-e nos dan acceso a la misma información que tienen los habitantes de países desarrollados, sin importar características personales, nacionalidad, raza, creencia, etcétera.

 

Quienes tenemos acceso a los libros de papel y a los electrónicos, sabemos que optar entre ellos es una disyuntiva tan falsa como escoger entre hamburguesas y tacos. Son complementarios.

 

Encontrar juntos a Shakespeare y a un autor novel obliga a elegir. Sucedía en las grandes librerías de antaño y pasa en las actuales, físicas o virtuales. En cambio, es nuevo que se cuenten por miles las ayudas para escoger y compartir. Hablo desde reseñas y comentarios hasta blogs de especialistas, conocedores y aficionados (a veces todos revueltos) que por encima de su tiempo y espacio personal forman redes, se integran a grupos de discusión, conferencias y salas de conversación, sitios de interacción entre mentes diversas, que crean una nueva forma de relación, estrecha, cordial y distinta de las que se generaban en una tertulia cara a cara.

 

A veces se necesita software especial para leer libros o ver los videos. Es gratis. Por ejemplo, librositio.com regala Adobe Digital Editions, que se puede poner en español, y la Biblioteca Cervantes Windows Media Player. En ambos casos, al instalar el software en nuestra computadora, podemos usarlo para lo que necesitemos, pues lo dan con esa autorización. Vale la pena comprobarlo.