GRIPE, SUGERENCIAS Y DUDAS


MÉXICO GLOBALIZADO

Agradezco los correos-e que me han enviado. Tengo ya claro que gripe e influenza es lo mismo, sólo que gripe es una palabra de origen francés e influenza es una palabra italiana. También aprendí que es un error común decir “tengo gripa” cuando es un resfrío. Por eso, incluyo la tabla de mi amiga TR:

 

Síntomas

Resfriado

Gripe o influenza

Fiebre

Rara o leve en resfriado

En 80% de los casos: 39C o más

Tos

Con moco

Sin flema ni moco

Dolores

Leves, cuerpo cortado

Severos en todo el cuerpo

Nariz tapada

Es común

No es común

Escalofríos

Poco frecuentes en la gripe

La mayoría los tiene

Cansancio

Moderado

De moderado a severo

Estornudos

Frecuentes.

Raros

Dolor de cabeza

A veces

80% sí, fuertes

Dolor de garganta

Frecuente

No siempre

Dificultad para respirar

De leve a moderada

En ocasiones severa

Rapidez de síntomas

Entre horas y días

En 3-6 horas. Fuerte desde el inicio

 

También he recibido y leído recomendaciones concretas:

Tomar 50% más del agua acostumbrada

Comer bien (sobre todo más frutas y vegetales limpios)

Dormir lo más que se pueda y

Protegerse en sitios públicos

 

Hay dos palabras claves: epidemia y pandemia. Dice la Real Academia:

 

Epidemia: Enfermedad que se propaga durante algún tiempo por un país, acometiendo simultáneamente a gran número de personas.

 

Pandemia: Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

 

No pretendo minimizar el problema, ni mucho menos. Sólo quiero entender qué pasa, tener parámetros para medir el alcance de las cosas. ¿Cuánto es “gran número de personas”? La zona metropolitana del DF tiene 20.000,000 de habitantes. ¿Será 10%? Tendría que haber 2.000,000 de enfermos. ¿1%? 200,000. Hay 2,000 cifra estadísticamente significativo porque se duplicó, pero ¿Son muchos? ¿Son pocos? Como vulgarmente se dice ¿Qué tanto es tantito?

 

Supongo que la presencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en México hará que las estadísticas que se manejan sean correctas y evitará rumores, aunque dudo que el gobierno esté manipulando cifras con la atención del mundo encima. Es interesante comparar lo que dicen distintas fuentes. El resultado del escrutinio público tendrá consecuencias en abono de la confianza o de la desconfianza. La oportunidad para aumentar la credibilidad es de oro.

 

Mi amigo AT me envió dos ligas interesantes. La primera es de las fases de la  OMS: http://www.who.int/csr/disease/avian_influenza/phase/en/index.html

 

Fase 1 No hay virus circulantes que causen infecciones humanas.

Fase 2 Virus gripal animal causa infecciones humanas, por lo que se considera posible amenaza de de pandemia.

Fase 3 Virus gripal animal o un virus reagrupado humano-animal causa casos esporádicos a pequeños conglomerados humanos.

Fase 4 Transmisión comprobada de persona a persona de un virus animal o un virus reagrupado humano-animal capaz de causar "brotes a nivel comunitario". En esta fase se inician las consultas con la OMS y se decide si se justifica una operación de contención rápida de la pandemia.

Fase 5 Propagación del virus de persona a persona al menos en dos países de una región de la OMS. Es un indicio claro de la inminencia de una pandemia.

Fase 6 Aparición de brotes comunitarios en al menos un tercer país de una región distinta. Esta fase indica que está en marcha una pandemia mundial.

 

La otra liga de AT es la reseña de What is the Tipping Point? (¿Cuál es el punto de inflexión? libro traducido como La clave del éxito) del sociólogo Malcolm Gladwell http://www.gladwell.com/tippingpoint/index.html

 

Muestra cómo algunos hechos sociales se comportan como una epidemia: que surge y desaparece repentinamente, como la ola de crímenes en Nueva York. Lo interesante es saber cuándo alcanzan su punto de inflexión, es decir, cuándo se dispara la tendencia y sube al máximo. Ese es el momento crucial. De lo que se haga depende que la epidemia desaparezca o se torne pandemia.

 

Entre los ejemplos de la reseña, cito dos que vienen al caso: el de una epidemia de sarampión en un kinder: un niño llega enfermo, contagia a sus compañeritos y en unos días enferman casi todos. A la semana, no hay nuevos casos y, ya sanos, regresan los enfermos: se acaba la epidemia. El otro ejemplo es el del SIDA, que en 1982 dejó de ser enfermedad de unos cuantos, se hizo epidemia y luego pandemia. Todo apunta que la influenza porcina será manejada como pandemia y pronto se dará el punto de inflexión.

 

Ese es el plano macro, gubernamental. A nivel personal y familiar ¿Cómo tomar decisiones correctas? ¿Cómo saber qué hacer? Ya se sugiere, por ejemplo, que se limpie la casa en familia. Suena bien, pero ¿qué pasa con el polvo acumulado? Lo mismo me pregunto sobre los tapabocas que la gente reusa ¿No son más peligrosos? O con el lavado de manos ¿Aunque uno no tenga agua corriente en casa?

 

Buscando respuestas leí páginas de veterinarios. Dicen que si un cerdo tiene gripe, hay que impedir que el resto beba en agua estancada ¿Habrá que secar los charcos, como cuando hay paludismo? ¿Nos ayudaría que lloviera? En caso de necesidad, aunque ya anunciaron que no habrá cortes ¿Cómo se almacena el agua para que siga siendo potable? ¿Qué sucede si se contamina? ¿Qué pasa con el agua tratada?

 

Algo que me intriga especialmente es por qué la influenza ataca más a los adultos jóvenes, de 20 a 35 años ¿Será porque su sistema inmunológico es más fuerte que el de otros grupos de edad y su cuerpo renueva los glóbulos blancos a tal velocidad que acaba dañando al organismo? ¿Será porque están sometidos a gran estrés? ¿Tendrán un sistema de alimentación inadecuado?

 

L@s mexican@s hemos actuado con solidaridad y respondido a todo lo que nos han indicado, al margen de opiniones personales. Tenemos derecho a recibir información correcta, jerarquizada, con elementos suficientes para decidir. Es fundamental la explicación de cuáles medidas debemos tomar las personas y por qué. Más aún de las que se adoptan oficialmente, algunas de las cuales parecen tomadas por razones políticas, más que de salud pública.