PENSIONES 2009


MÉXICO GLOBALIZADO

El viernes 19 de junio se llevó a cabo el Seminario de Pensiones 2009 en el auditorio del ITAM, campus Santa Teresa. Como siempre, cumplió mis expectativas: claro, accesible, interesante, bien planteado, cuidadosamente organizado. Una jornada de placer intelectual.

 

El seminario se enfocó sobre todo a las pensiones de retiro. Sin duda el destino de mi generación (prefiero ser Baby Boomer que de la tercera edad) es acabar con los patrones establecidos, en todos los ámbitos. Ahora traemos muy ocupados a los actuarios porque vivimos mucho más de lo originalmente programado y es todo un reto calcular las rentas vitalicias.

 

Héctor Rodríguez Cabo de la CNSF habló de “El Mercado de Rentas Vitalicias”. En México, dos se están quedando con el negocio: BBVA Bancomer (25.7%) y Pensiones Banorte (15%). Está resultando un arte manejarlo, porque, además de los cambios demográficos, hay que conservar el 63% de las reservas en papel gubernamental, lo cual favorece al cliente, pero no necesariamente a la aseguradora. En las rentas vitalicias por invalidez y riesgos de trabajo no hay problema, pues están establecidas por la ley, pero por retiro no. Los montos son diferentes y si uno hizo aportaciones voluntarias, pueden ser altos.

 

Entre paréntesis: vale la pena ahorrar en la subcuenta de aportaciones complementarias porque es deducible de impuestos hasta 5 veces el salario mínimo anual, es decir como 95,000 pesos. Como sólo se puede retirar al llegar a la edad legal del retiro es un dinero a prueba de tentaciones. Los mayores de 65 años con un número de seguridad social pueden abrir su cuenta en una de las 6 Afores que manejan a personas independientes y depositar para aprovechar que para ellos es deducible de impuestos y retirable a los 6 meses. Me dirán que en la crisis hubo una minusvalía en los papeles de las Afores (SIEFORES). Cierto, pero mucho menor que otras opciones del sistema financiero y se vuelve pérdida sólo si uno retira el dinero.

 

Berenice P. Ramírez López de la UNAM habló de “Capitalización individual y administración privada. Análisis comparativo de México en la experiencia internacional”. Gran conocedora, mencionó las tres formas de manejar las pensiones que hay en el mundo:

 

·         De beneficio definido o de reparto, (IMSS 73 y antigua del ISSSTE). La institución recibe una cuota, echa el dinero en una gran bolsa y cuando el trabajador se retira, le asigna la pensión según ciertas reglas.

·         Cuentas individuales o de aportación definida. Cada trabajador tiene sus recursos separados en una cuenta y puede ahorrar extra.

·         Cuentas nocionales (NDC’s). Cuentas individuales en la etapa de acumulación y de beneficio definido en la pensión. Las usan: Italia (1995), Letonia (1996), Kirguizistán (1997), Brasil (1999), Polonia (1999), Suecia (1999) y Mongolia (2000).

 

Insistió en cómo la enorme desigualdad de ingresos en México se refleja en las pensiones y en la seguridad social: menos del 25% de la PEA tiene acceso a la seguridad social adecuada y alrededor del 11% está realmente protegido por una pensión.

 

De “Sistemas públicos de pensiones. Regresando a los orígenes” habló mi ex alumno Alejandro Turner Hurtado, socio director de FACTS S.C. Servicios Actuariales y Financieros. Quien tenga el privilegio de ser maestro conoce el indescriptible sentimiento que le embarga a uno al reencontrar a alguien que pasó por su aula y ser testigo de su éxito profesional.

 

Alejandro mencionó los 65 años de la Ley del IMSS y con sentido del humor apuntó que llegó a la edad legal del retiro. ¿Qué es una pensión? preguntó. Una prestación en metálica entregada periódicamente a una persona debido a una causa contingente previamente acordada: jubilación, viudez, orfandad, divorcio, etcétera. Tiene tres elementos: monto, periodo y causas.

 

Después definió el ahorro como la diferencia entre ingreso y gasto y explicó con gran claridad la propensión marginal al ahorro antes de mencionar que sólo el 3% de los trabajadores tienen ahorro voluntario en su Afore. Habló del Art. 176 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, la deducibilidad de impuestos para ahorro voluntario y de algo que todos debíamos tener en cuenta siempre: la falta de ahorro lleva al endeudamiento y éste a los problemas de flujo de caja.

 

Luego, con la energía de ejemplo, nos dio una explicación muy sencilla de por qué los humanos debemos ahorrar. Tras compararnos con las diferentes especies vivas, subrayó que los vivimos más allá de la edad de reproducción, lo que no sucede con el resto de las criaturas y por eso debemos ahorrar.

 

Se refirió a la influenza y la lección analítica que nos dejó para definir y solucionar un problema:

1. Identificar la enfermedad

2. Determinar: causas, riesgos de contagio y si es epidemia o pandemia.

3. Controlar: riesgo sistémico, desarrollar cura y controlar el daño

 

Tras aclarar que un riesgo cuantificable no es riesgo sino gasto, analizó cómo ha cambiado la esperanza de vida. Antes era de menos de 30 años, a finales del siglo XIX llegó a 48 y hoy quien alcanza 65 años tiene gran posibilidad de vivir al menos 18.5 más por lo que la vejez inicia a los 75. Para evitar problemas de flujo de caja, esa debe ser la edad legal del retiro.

 

Se refirió a los más de 30 sistemas de retiro que hay en México, de los que el ISSSTE y el IMSS son los más conocidos y a la necesidad de tener un sistema nacional de retiro. También habló de que las pensiones actuales no resuelven el problema y que aunque las cuentas individuales permiten que el trabajador que no cumple las condiciones para el retiro recupere su dinero, no resuelve los problemas de pobreza en la vejez en un país en el que 69% de la PEA gana menos de tres salarios mínimos. Comparó las diferentes Afores y mencionó que con un mismo dinero base, quien cada 6 meses se mueve entre ellas viendo los mejores rendimientos puede alcanzar una pensión de 19,000 pesos, mientras que quien permanece en la Afore con menos rendimientos alcanza una pensión de 5,000. Así de grande es la diferencia. Aclaró que el cambio se hace cuando no hay minusvalía.. Como el mercado ya se está recuperando, hay que prepararse para jugar el juego de las Afores: el cambio sistemático en pos de la de mejor rendimiento.

 

Insistió varias veces en la necesidad de un Ombudsman de las pensiones, encargado de impedir las que lleven a la pobreza en la vejez. También sugirió analizar el sistema canadiense de pensiones, por sano y adecuado.

 

Tapen Sinha, Director del Centro Internacional de Investigaciones sobre Pensiones del ITAM y maestro del mismo Instituto, hizo un “Comparativo de nuevos sistemas de capitalización en América Latina”. Desgraciadamente, ni México ni las mujeres salimos bien parados: ganamos 20% menos que los hombres y vivimos 20% más, o sea, tenemos una pensión menor.

 

Para Tapen la cuarta edad inicia a los 75 años. Para hacer viable al sistema, la pensión por retiro debe moverse a esa edad. Además, en México se aporta menos proporción del salario como cuota para el retiro y se paga más comisiones que en los países con mejores pensiones. Habló de que la mayoría de los que van de una Afore a otra, lo hacen del lado financieramente equivocado y acaban ganando menos y de que aún hay muchas personas que, como él, se han visto despojadas de sus aportaciones por un “cambio” involuntario de Afore y de lo difícil que es recuperar la cuenta.

 

María de los ángeles Yáñez directiva de la AMIS, presidenta del Colegio Nacional de Actuarios y maestra en el ITAM, habló de un servicio que en México podría ser una gran solución y que se ha probado con éxito en otros países: “Hipotecas reversibles. Una alternativa de ingresos en edad avanzada.”

 

Coincidió en que la cuarta edad inicia a los 75 años, aunque este servicio se puede prestar a personas de 60 en adelante. Se llama hipoteca reversible porque va en sentido contrario de la tradicional: la compañía financiera le da dinero al cliente, en vez de que éste le pague a ella, porque una hipoteca reversible es un préstamo contra un bien raíz que se cobra cuando la persona muere, decide pagarlo o cambian las condiciones.

 

Las hipotecas reversibles son un producto pensado para que los adultos mayores tengan un instrumento flexible, que reconoce su longevidad y que le permite tener liquidez. Cuando la persona fallece, sus herederos deciden si pagan la deuda o se vende el inmueble y reciben la diferencia entre su valor y el crédito. En Canadá, España y EUA, países que ofrecen ese servicio, los resultados han sido muy positivos. El crédito puede ser como renta mensual, en un solo pago o mixto, una parte periódica y el resto junto. También se usa como una línea de crédito disponible a voluntad del dueño del inmueble, quien es responsable del mantenimiento y de que el bien conserve su valor.

 

Para terminar, Tapen Sinha nos dio la ponencia de Justine Hastings “Consumer Behavior in a Private Social Security System: Implications for Competition and Distribution of Weath at Retirement.” en perfecto español. Ella la dejó, pues el Seminario iba a ser el viernes en el que comenzó la emergencia por la influenza y no podía regresar en esta fecha desde Yale.

 

La autora hizo una encuesta con preguntas tan sencillas como: Imagine un ahorro con una tasa de interés de 1% y una inflación de 2%, en un año ¿gana o pierde? La gente contestó mal porque nuestra cultura financiera es deficiente.

 

30% de la población en México tiene una cuenta bancaria y precisamente esa falta de educación financiera hace que la información simplificada tenga un impacto causal en la elección del comportamiento financiero.