5Ss Y FINANZAS PERSONALES


MEXICO GLOBALIZADO

Lograr una calidad competitiva, supone una modificación profunda en la manera de hacer las cosas, una nueva cultura, me enseñó un brillante ingeniero regiomontano orientado a la competitividad internacional, con larga práctica profesional en la industria. Esa nueva cultura supone un proceso de aprendizaje previo y concreto.

 

El programa japonés de las 5S‘s es un excelente medio para ese antecedente porque genera los parámetros necesarios para estandarizar las condiciones de trabajo. Estas 5S‘s son tan lógicas que las adapté al manejo de las finanzas personales y familiares en la conferencia de la semana pasada en Acatlán a propósito de mi libro ¡Auxilio! ¿Qué hago con mi tarjeta de crédito?

 

Las 5S´s, son las iniciales de cinco palabras japonesas: seiri (separar), seiton (ordenar), seiso (limpiar), seiketsu (estandarizar) y shitsuke (entrenar y disciplinar). El programa se aplica en rigurosa escalera y no se pasa al siguiente escalón hasta que el anterior está realizado. Como el sobreendeudamiento sólo puede resolverse con la determinación de aprovechar la experiencia para hacer las cosas de otra manera, hice la siguiente adaptación:

 

Seiri (整理): Organización. Separo lo innecesario. Para los japoneses comprar en exceso es un desperdicio similar a tirar el dinero a la basura. Por eso, el primer paso es organizar la casa, observar qué acumulamos. Vale la pena ver realmente qué cosas son. Es momento de ver el entorno con ojos diferentes, como si se tratara de las cosas de una persona desconocida, y quizá descubrir una faceta de nuestra personalidad a la que no habíamos puesto atención y que nos está saliendo muy cara.

 

Por ejemplo, si abrimos las puertas de la alacena y no alcanzamos a ver bien qué tenemos, seguramente estamos comprando de más. Vale la pena analizar con cuidado su contenido. Quizá durante varios días no tengamos que comprar nada y podamos comer igual que siempre. Tal vez descubramos algunos productos caducos que debamos echar a la basura o cosas que fuimos guardando porque aunque no le gustaban a nadie, las adquirimos en oferta.

 

De acuerdo con el Seiri, separamos lo innecesario, porque ya no sirve o no se usa. Uno puede invitar a la familia a hacerlo, sin pretender imponerle su criterio. Cada quien debe decidir sobre sus pertenencias. Si son cosas que se pueden vender, vale la pena hacerlo y usar lo poco o mucho que saquemos para abonar a una tarjeta y bajar la deuda o evitar contraer más. Después de todo es un dinero inesperado sobre el que debemos decidir en vez de dejar que se nos vaya de las manos como agua.

 

Una vez que nos deshicimos de lo innecesario, que decidimos ya no comprar de más, estamos listos para el siguiente paso: el Seiton (整頓), orden. Acomodar lo necesario. Eso significa poner cada objeto en su lugar y combatir hábitos comunes en nuestra cultura, como dejar hasta atrás las cosas que compramos antes o hasta abajo la ropa que ya estaba guardada. Las cosas que dejamos rezagadas tienen por destino final la basura, es decir, son un desperdicio. Es indispensable acostumbrarnos a poner lo nuevo atrás y consumir o usar primero lo que ya estaba.

 

El tercer escalón está estrechamente relacionado con los dos anteriores, es Seisō (清掃): Limpieza. Suprimo suciedad. Periódicamente debemos limpiar, vender y tirar lo que ni usamos, ni vale la pena conservar.

 

El cuarto es Seiketsu (清潔): Estandarizar, evitar anomalías. Estándar significa algo unificado respecto a un modelo, por ejemplo un producto fabricado en serie. Estandarizar es ajustarse a un modelo o norma común. No significa que todos debemos comprar lo mismo. Quiere decir que lo hagamos de acuerdo con las mismas bases o normas.

 

Lo inesperado puede ser muy emocionante, pero es caro y acumula deudas. Necesitamos un acuerdo familiar para estandarizar las cosas, volverlas un comportamiento regido por una norma común, parte de una nueva forma de vida, por ejemplo:

·      Programar nuestros pagos, empatarlos con los ingresos;

·      Normar los gastos, es decir, definir las reglas del juego para nosotros mismos y para nuestros seres queridos; y

·      Acordar cómo vamos a darles seguimiento y control.

 

Este cuarto escalón es fundamental para vivir de otra manera. La negociación es indispensable. Imponer recortes en vez de plantear un presupuesto global y negociarlo es llamar al conflicto familiar. No vale la pena pelearse por un dinero que de todas formas no tenemos. Estandarizar, definir las normas de gasto familiares, es una manera de evitar pleitos futuros, de dejar claramente establecido que el pagar las deudas es parte de un proceso y que las cosas jamás serán como antes, que no vamos a usar las tarjetas como un ingreso adicional para volver a tener una deuda de pesadilla, sino como un medio de pago, de acuerdo con nuestras posibilidades reales.

 

El quinto escalón es producto del éxito en los demás, sobre todo en el cuarto: Shitsuke (): Disciplina, entrenamiento. Sigo mejorando. Continuar con una pauta de conducta requiere que primero la hayamos adoptado, es decir, con las reglas claras debemos tender al equilibrio, hacer las cosas por convencimiento, con fuerza de voluntad, cuidándolas y dándoles seguimiento.

 

Sin duda que el camino es difícil, pero ¿nos hemos dado cuenta de que con el sobreendeudamiento vivimos con muy pocos recursos? Si logramos cambiar nuestro punto de vista sobre el tema, descubriremos qué tan cuidadosos y austeros podemos ser.