SAT, ANECDOTAS Y REFLEXIONES


MEXICO GLOBALIZADO

Anécdotas

Por primera vez en mi vida tengo un problema con el SAT. La mayoría de los 23 años que llevo de profesionista independiente hice mis cálculos y declaraciones. En 2008, cuando iniciaron el IETU y el DIOT no entendí cómo se hacen los listados de cálculo y en mayo y junio no los envié, aunque sí las declaraciones. Tras varios esfuerzos, incluidos algunos cursos, acepté que ambos, más el tiempo mensual y el cada vez más enredado sitio del SAT me rebasan. En abril de 2009 contraté a mi contadora. Estábamos revisando y pagando el 2008 cuando recibí dos multas por la falta de los dos listados. Pagué de inmediato.
 

En junio recibí otras dos multas con el mismo monto y literatura por lo que ambas creímos que eran las ya servidas. Se supone que si uno ya pagó no debe afanarse. Tenía mucho trabajo, así que me olvidé del asunto, sin ver en la letra chiquita el “número de crédito”. Eran otras multas. Ya aprendí: una cosa es que uno no mande los listados y otra que la autoridad los pida. Son dos sanciones y dos cobros por falta.

 

El 21 de diciembre, con fecha del 1, llegaron nuevos requerimientos. Son sin acuse de recibo y sin plazo, es decir, llamadas de atención (tiene un nombre técnico que ya olvidé), así que con ingenuidad y buena disposición marqué el teléfono de INFOSAT y pregunté. Me dijeron que me iban a mandar los formatos de pago por correo-e, que les asegurara que el día que me llegaran los liquidaba en el banco y que debía avisar por teléfono que había cumplido (¿Se imaginan pagando el teléfono y hablando a la compañía para avisar del pago?)

 

Los formatos, dijeron, llegarían por correo-e el 23 y si no entre el 26 y el 29. No llegaron. En cambio el 29 a temprana hora recibí una llamada del SAT al estilo actual, con amenaza de embargo y todo. Como informé que no había recibido las formas de pago, me tuvieron 15 minutos en la línea mientras “investigaban”. Finalmente me indicaron que fuera al SAT que me corresponde por las formas.

 

En la noche del 29 volví a hablar al INFOSAT para saber qué leyenda debía que poner en los cheques y asegurarme de que sí debía ir a la oficina del SAT. Así, el 30 fui al SAT de Insurgentes y Reforma, DF, donde un amable policía me informó que el departamento de cobranza estaba de vacaciones del 22 al 7 y debía ir a Av. Juárez 101.

 

Como también estoy de vacaciones, decidí caminar por Reforma hasta Juárez. Frente al University Club un campamento de ex empleados de Luz y Fuerza ofendió mi nariz. A cambio recibí la oferta de un amparo gratuito para no pagarle a la Comisión Federal de Electricidad ¿En qué problemas se meterán quienes acepten?

 

Luego vi el avance del edificio que el Senado se construye donde estuvo el cine Roble. Parece un hemiciclo. Si estamos condenados a repetir la historia, espero que la facción triunfadora no demuela nada y ponga un revestimiento bonito para que quede mejor que el actual monumento a la revolución. Si aún podemos virar el camino, ojalá tiren el hotel Reforma y hagan un manifestódromo que impida el caos que significaría un bloqueo en Reforma e Insurgentes.

 

Al llegar a la confluencia de Reforma, Juárez y Bucareli encontré dos agradables novedades: una fuente y una escultura de Felgueres. No sé si complementa al Caballito de Sebastián y es también un extractor de olores. Luce bien. Crucé Avenida Juárez para enterarme de boca de un amable trabajador de limpieza que la oficina de cobro estaba cerrada y que los policías me dirían qué hacer. Efectivamente uno me dijo que fuera a Av. Hidalgo 77, a la oficina central.

 

Crucé por una Alameda llena de puestos, olores, cables y diablitos, de acuerdo con la más pura tradición decembrina. Un policía del SAT me envió a la oficina de información donde unos causantes hacían sus trámites para la firma electrónica (FIEL) y otros sólo recibían la información porque pasadas las 11 hrs no se atiende sin cita.

 

En el mostrador estaba una mujer sensacional. Cuando le expliqué mi situación, me dijo:”ahorita sólo atendemos solicitudes de la FIEL, pero voy a llamar a mi supervisor. Por favor siéntese.” Me senté. Al rato llegó un señor.  Amablemente me escoltó a un escritorio, sacó el Código Fiscal de la Federación y leyó el Art. 12. En resumen dice: las vacaciones son vacaciones y en ellas los plazos se extienden. Las llamadas y amenazas son improcedentes. ¿Me volverán a llamar en vacaciones o darán al INFOSAT el RFC de quienes van tratando de cumplir?

Reflexiones

1. ¿Quién gana con un sistema fiscal tan complicado y discrecional? El gobierno y los causantes, no. Urge hacerlo claro y funcional, analizar el sistema como un todo, definir los procesos que lo integran, las reglas que generan, poner en la página del SAT todos los formatos, facilitar trámites y pagos, asumir que la Internet funciona 24 horas los 365 días del año y usar como único parámetro de control el que existe desde hace mucho: el RFC. De hecho, lo usan así ¿Para qué complicarnos la vida con FIEL, CIEC, CIECF y demás? ¿Para qué provocar que la gente haga colas? Las colas indican ineficiencia ¿Por qué obligar al contribuyente a ir a recoger un formato si lo que se quiere es que pague? ¿Habrán sacado el costo que significa para la nación tanta complicación y definido resultados y beneficios?

 

2. Simplificar el funcionamiento del sistema fiscal con el uso adecuado de la Tecnología de Información (TI) para definir los flujos que lo componen, facilitar la recaudación y mostrar sensibilidad a las necesidades de una sociedad que, acorralada y empobrecida, prefería desarrollarse y ser autosustentable.

 

3. Asumir que el tiempo de la gente tiene valor económico y que con hacer las cosas en orden se logra más ahorro y generación de riqueza (PIB) que con controles, ”recortes”, amenazas y otros procedimientos molestos, abusivos y parciales.

 

4. El manejo de la TI refleja el carácter de los pueblos: en nuestro caso evidencia las dificultades para analizar y organizar procesos. ¿Para qué presionar un pago si no hay cómo cobrarlo?

 

5. “En el pedir está el dar” dice un viejo dicho popular. A l@s mexican@s aún nos gusta “quedar bien” ¿Por qué en vez de propiciar el también mexicanísimo abuso de poder no se fomenta la sensibilidad hacia las necesidades de los demás, sean prójimos, causantes, usuarios, clientes o como se les quiera llamar?

 

Deseo para tod@s un 2010 en el que las oportunidades priven sobre las tendencias negativas.